25 marzo 2013

Carlos Fabra: ¡Ya era hora!

Sí, así ha recibido el imputadísimo de Castellón la noticia de que se le ha abierto juicio oral. A lo que ha añadido: ¡Por fín, podré defenderme! Y es que el pobre ha estado indefenso durante largos años.

Quien visita esta bitácora sabe que probablemente este personaje detestable ha sido a quien más entradas le debo haber dedicado. Su caso ha merecido, bajo mi punto de vista, una intensa atención al parecerme el caso más claro de red mafiosa política, un caso de caciquismo decimonónico.

Un personaje que lleva burlándose de la justicia y de los ciudadanos durante más de doce años. Nueve jueces han pasado por el juzgado de Nules (Castellón)–dicen las malas lenguas que apartados por el susodicho— que han hecho eternizarse su causa, todavía no juzgada, habiendo conseguido que varios de los delitos de los que se le acusan hayan prescrito.

Un tipo que ha comprado voluntades de todo género, que “heredó” de sus antepasados la Diputación de Castellón –la cosa empezó con su tatarabuelo, ‘el agüelo Pantorrilles’ hace ciento cuarenta años— y cuya familia ha mantenido el poder político en la provincia desde 1874. Y del que sin embargo el gran Mariano dice que es un ciudadano ejemplar:

Este vídeo es de hace casi cinco años y todo ha seguido parado hasta ahora

El tal Fabra ha sido presidente de la diputación de Castellón desde 1995 hasta 2011. Y durante estos años sus “hazañas” se cuentan por decenas. Desde sus 94 cuentas bancarias encontradas, a las nueve veces que le ha tocado, pasando por sus obras consumadas inútiles, como el Aeropuerto de Castellón sin aviones, enfrentamientos y amenazas constantes a los periodistas y a la oposición (a los que llamó hijos de puta o prometió mearse en su sede), singular totalitarismo al utilizar la Diputación, han hecho que este hombre sea una rémora de otros tiempos, que sin embargo gracias a su caciquismo y a su red clientelar ha conseguido mantenerse en el poder durante 16 años, a pesar de que ha llegado a tener varias imputaciones por dieciocho delitos. Actualmente está acusado de cohecho, fraude fiscal y tráfico de influencias.

Hoy, mantiene la continuidad de su imperio familiar con su hija Andrea Fabra, la diputada que dijo aquello tan bonito, a los parados: “que se jodan”. Aunque está en el congreso, parece que le espera pronto la herencia de la Diputación de Castellón.

Su hija, Andrea Fabra, heredera merecida de tal estirpe

Bueno pues el tal Don Vito, perdón quería decir Don Carlos, por fin se va a sentar en un banquillo, cosa que ha recibido con un “ya era hora”.

Pues que bien, justo lo mismo que pienso yo, lo único en lo que coincido: ¡Ya era hora! Porque ya está bien de que este cacique que tanto daño ha hecho a la política y a su provincia se pasee con chulería por Castellón sin que nunca le llegue la hora del juicio y continúe burlándose de los ciudadanos decentes. Ahora parece que sus días están contados, y si esta justicia se tiene por tal y llega hasta el final, Don Carlos, tendrá que ir a dar con sus huesos en la cárcel. Y ya va siendo hora, que lo que sobran en este país son corruptos y caciques.

Salud y República