26 agosto 2012

El presidente de los Paralímpicos les presenta como “la Roja Coja”

El miércoles de la semana que viene empiezan los Juegos Paralímpicos. Unos Juegos cuyo interés mediático deja que desear. Mientras hemos sido sometidos a un constante bombardeo sobre los Juegos Olímpicos, estos Juegos pasan sin pena ni gloria, a pesar de que los representantes españoles superan, con creces, en medallas, a los Olímpicos.

Juegos Paralimpicos

Leía el otro día en casa de Genín, una crítica objetiva sobre la poca atención que se le presta a estos Juegos. Se cerraron las Olimpiadas de Londres y se apagó la llama olímpica y se desmontaron los aros, enviándolos a Río donde se celebrarán los próximos Juegos Olímpicos. ¡Craso error! Estos juegos paraolímpicos son parte de las Olimpiadas modernas. Una parte importante, donde atletas con discapacidad compiten y son capaces de conseguir retos que parecen imposibles. Y merecen que la llama olímpica y el emblema de los Juegos se mantengan mientras no termine su celebración.

Mas de cuatro mil atletas de todo el mundo participan para conseguir un trofeo ganado a pulso, después de grandes sacrificios y de entrenos innumerables. España consiguió 58 medallas, de las que 15 eran de oro, en las últimas Paralímpicas de Pekín, casi el tripe de las que consiguió en Barcelona, las Olimpiadas donde se obtuvieron más trofeos.

Sin embargo, apenas se habla de ellos. Es más, encima se les echa tierra encima. Y al poco interés que se les presta, al esfuerzo que requiere prepararse para estos juegos con las dificultades que presenta una minusvalía física, hay que sumar la ofensa que representa que su presidente les presente como: “la Roja Coja”.

Porque Miguel Carballeda, presidente del Comité Paralímpico, así les presentó el día que les ha recibido Rajoy en Moncloa. Y se quedó tan pancho. Pero, ¿Cómo es posible que un presidente de estos Juegos tenga tan poca sensibilidad? ¿Qué espera para dimitir? ¿Cómo se les puede presentar llamándoles cojos? ¡Ni en broma! A nadie se le ocurre, salvo a un personaje insensible, semejante ofensa.

Los atletas paralímpicos deberían forzar la dimisión de este individuo, un tipejo que, por querer hacer una rima graciosa, empaña el nombre de estos esforzados olímpicos. Ya ha habido protestas de los propios atletas pero es insuficiente, Miguel Carballeda, que es el presidente de la ONCE también, no parece darse por aludido. Los atletas deberían hacer que se disculpara y rectificara y, si no, negarse a participar bajo una presidencia tan infame.

Les deseo lo mejor, una participación exitosa y un futuro presidente más sensato y sensible. Seguro que lo van a conseguir. Su esfuerzo y su constante sacrificio hacen que se lo merezcan.

Está claro que este país tiene verdaderos disminuidos (mentales) en las cúpulas donde se toman las decisiones y no en las bases. Éste no es sino otro ejemplo desgraciado más.

Salud y República

7 comentarios:

Avatares a traves de los ojos de un gato dijo...

Es alucinante, pero de donde sacan a estos personajes, que verguenza de pais

mariajesusparadela dijo...

Con semejante cabeza, está claro que solamente les queda (y en eso son auténticos expertos) el ímprobo esfuerzo individual.
Esa Roja no es coja: está descabezada, por lo que se ve.

María A. Marín dijo...

¡Que país!

Mª Mercè dijo...

Vergonzoso!! Me vuelvo a África!

Petons i abraçades!

Genín dijo...

Me alegro mucho que saques esto a la luz, nadie parece inmutarse, es una vergüenza, a ver si haciendo un poco de ruido dentro de nuestras humildes posibilidades, ponemos un granito de arena...
Gracias por citarme.
Salud

Antonio Rodriguez dijo...

No se de donde sacarán tanto paranormal. No pasa día en que alguno de ellos suelte su chorrada vergonzante.
Se ve que deben de tener un ranking para determinar quien dice la burrada más gorda.
Salud, República y Socialismo

fritus dijo...

Al tontolnabo este le encanta tantísimo su propio chiste que pasa por encima de cualquier consideración ética. Esta panda de psicopatas lo de la empatía no tienen ni puta idea de lo que es. Lo demostraron con los aplausos a los recortes en sede parlamentaria