06 noviembre 2018
La Iglesia y Francisco siguen en el Paleolítico
30 marzo 2018
Ministros nacional-católicos en pleno siglo XXI
24 julio 2017
¡Lourdes y cierra España!
03 junio 2017
Y la Iglesia sigue con sus trolas sectarias
14 enero 2017
La Iglesia Católica en España es un parásito social opaco
27 febrero 2015
Y el B.O.E. lo confirma: Dios existe y su negación es pecado. Amén
El martes pasado se registró en el B.O.E. el currículo de la asignatura de religión de la nueva ley de educación (LOMCE). Y, ¡milagro!, en el libro oficial del Estado apareció el Señor.
No sólo esta ley obliga a que la asignatura de Religión sea evaluable a todos los efectos (contará igual que Matemáticas, Sociales, Lengua, etc.), incluido a efectos económicos puesto que también contará para solicitar becas, pero ahí más. Mucho más.
Wert y sus muchachos, han conseguido que el BOE sea un libro que defiende a Dios, un libro divino, y de qué forma. Hoy podemos decir que hemos vuelto a conseguir nuestra gran ideología, la que reinó durante cuarenta años el siglo pasado: El Nacionalcatolicismo.
Algunos que tenemos cierta edad recordamos el famoso catecismo bien fuera el Ripalda o el Astete. Donde aprendíamos a la fuerza a conocer en profundidad la doctrina de nuestra impuesta fe. Y algunos ingenuos pensábamos que esa etapa estaba superada, pues no. Ahora los niños que se acercan y que eligen religión volverán a rezar en las aulas.
La cuestión está clara, cerrándose seminarios, con iglesias vacías había que volver a imponer “la verdad” a esa juventud alegre y descarriada. Hoy es alarmante que no haya vocaciones sacerdotales y que la edad media de los 19.000 sacerdotes en activo sea de 64,6 años. Vamos, ¡juventud, divino tesoro! Por todo ello hay que incidir y extremar la religión de forma que se vuelva a los años dorados del siglo pasado, a ver si se puede cambiar la tendencia.
Eso es lo que es la LOMCE, un caballo de Troya dogmático que se come una parte importante de áreas fundamentales para pensar y razonar, como la filosofía y las artes, en favor de los misterios de la religión. Porque lo importante no es la ciencia, ni la filosofía, lo importante son las creencias.
No echemos la responsabilidad a los obispos, ellos son así. La culpa es de nuestros políticos peperos que son más meapilas que la propia cúspide de la Conferencia Episcopal, y todo lo que les piden se lo dan con creces. Seguramente buscan una posible salvación en el otro mundo, a sabiendas de que la están cagando en éste. Cuanto más se bajan los pantalones nuestros peperos, más exigen los obispos. Ahora dicen que son pocas horas. ¡Hay que tener cara dura!
Y lo que es más bonito, todo esto pagado con el dinero de los paganos, de todos los ciudadanos sean o no católicos, quieran o no que se dé religión. O sea que los profesores los elige la Conferencia Episcopal y nosotros los pagamos. Por cierto, una cifra pequeña: 700 millones de euros. Total que ellos imponen el currículo, eligen al profesorado y nosotros aportamos nuestros impuestos (el total de dinero que recibe la Iglesia Católica en España, por todos los conceptos, es de 11.000 millones de euros, sin contar las inmatriculaciones de inmuebles, por arte de birlibirloque).
Mal está que paguemos lo que no queremos, pero es que, con notable desvergüenza, se ha llegado a contaminar –de forma divina, eso sí— al BOE. Un diario de Estado donde por primera vez se hace apología de Dios y supone su presencia y esencia como algo indiscutible, defendiendo el creacionismo. ¡Viva Adán y Eva! Por cierto que si usted quiere ser feliz, ahora ya no hay que dormir en Pikolín, sino que tiene que relacionarse con el Ser supremo, salvo que sea usted un pecador.
Y si no, fíjense en párrafos textuales del BOE:
La “profunda unidad y armonía de la iniciativa creadora y salvífica de Dios” se manifiesta en datos tan “evidentes” como que “las cosas, los animales y el ser humano no se dan el ser a sí mismos”. “Otro los hace ser, los llama a la vida y se la mantiene”, lo que es “signo de Dios, habla de Su existencia.”
“Dios ha creado al ser humano para que sea feliz en su relación con Él”
“El ser humano pretende apropiarse del don de Dios prescindiendo de Él. En eso consiste el pecado.”
En fin, que mientras que nuestro gobierno esté lleno de meapilas y chupacirios estamos condenados a mantener a la Iglesia Católica a todo trapo y a tragarnos sus diatribas, a los que pensamos de otra forma, y sus dogmas sectarios.
Salud y República
16 agosto 2014
De peperas y vírgenes: Ana Botella
Hay que ver cómo está el patio pepero. Contentos por la “buena marcha” –eso dicen sin rubor-- de la economía, no se conforman. Y a pesar de colocarnos recortes en vena que nos quitan la vida, presumen de conseguir datos macroeconómicos positivos y se lo ponen en el haber de las diosas de su Olimpo.
Recordamos con ‘devoción’, entre los mandos peperos, medallas a vírgenes, homenajes a santos, participaciones numerosas en festejos religiosos, procesiones y misas mayores y menores, y cómo no: menciones especiales a la Virgen. Ya lo hizo la ministra del paro, Fátima Báñez, agradeciendo a su Virgen del Rocío la ayuda por haber conseguido los seis millones de parados.
Por todo ellos no es de extrañar que la Duquesa de las Peras y las Manzanas, a su vez Condesa del Café con Leche en Plaza Mayor y Alcaldesa de Madrid haya echado otra vez mano de las divinidades y aprovechando el 15 de agosto, festividad de la Virgen de la Paloma en Madrid, haya solicitado a dicha diosa ayuda para que disminuya el paro.
No es que quiera ser agorero pero la Virgen del Rocío no hizo mucho caso a la Ministra Báñez, basta ver los destrozos que han sufrido los trabajadores, y me temo que Ana Botella tampoco tenga éxito, puesto que me da la impresión de que ni tan siquiera ha pedido que baje el paro, sino que ha sido más práctica y ha solicitado a su virgen que no le muevan la silla y pueda ser candidata en las próximas elecciones.
Está nerviosa y aunque debería saber que no es la elegida por su partido, pues la ven perdedora, ella insiste y pretende que su petición virginal haga un milagro. Y un milagro es que entre Cifuentes, Aguirre, Sáenz de Santamaría y otros posibles candidatos, sea ella la elegida.
Como puede observarse, estos mandamases peperos no se cortan un pelo y observan con precisión la aconfesionalidad del Estado que propugna la Constitución, esa que defienden con tanto empeño y por la que están dispuestos a dar la vida para que no cambie.
Y es que ellos son así. Incapaces de conseguir gobernar con sus propios recursos, piden ayuda a fuerzas sobrenaturales para que se produzcan milagros. Aunque ello suponga pasarse la aconfesionalidad de la Constitución por el arco del triunfo.
Salud y República
29 mayo 2014
El ministro Fernández se retira al Valle de los Caídos
Tendría que cumplir el titular textualmente. O sea, retirarse de verdad. Lo que ocurre es que ahora se retira para cargar las pilas y vuelve a los ruedos con máxima carga franquista en su buche.
Sí, señores y señoras. Este ministro chupacirios, salido del paleolítico, utiliza el Valle de los Caídos para recogerse y reflexionar asiduamente. Ya saben ustedes de su pertenencia al Opus Dei, de su amor a las concertinas, de su cariño a la represión y a la ley mordaza, de su devoción por santas y vírgenes, y recuerda, constantemente, su “afecto” a los inmigrantes a los que devuelve en caliente, para que no se enfríen.
Y es que se trata de un ministro que confunde lo público con lo privado y lleva a su vida política sus amores religiosos. Así, fue capaz de conceder la más alta condecoración de la policía, la medalla de oro, a Nuestra Señora María Santísima del Amor, o de decir que Santa Teresa estaba ayudando a salir de la crisis. Por cierto, recordando que Franco tenía en su mesilla de noche el brazo incorrupto de la Santa, no nos extrañaría de que lo hubiera heredado este ministrillo meapilas.
Pues bien, este ministro nacional-católico que hubiera sido ministro, perfectamente, hace cincuenta años, tiene una sensibilidad propia de aquellos que se jactan de haber ganado la guerra civil, y como tal actúa. Pudiendo elegir otro sitio, utiliza el mausoleo del dictador, el lugar donde miles de presos republicanos murieron, trabajando a la fuerza para levantar el mayor monumento a la “Victoria” de los franquistas.
Y naturalmente viaja con coche oficial, escolta y demás recursos públicos, haciendo que estas visitas recaigan sobre el presupuesto estatal, cosa que estoy convencido que este ministro considera normal olvidando la aconfesionalidad de nuestro Estado.
Una injuria más para la Memoria Histórica, que no sólo no es respetada sino que es pisoteada por un gobierno que todavía no ha sido capaz de repudiar el franquismo y que con la excusa de no volver la vista atrás, quiere esconder parte de nuestra historia, la que se refiere a la represión, la violencia y los asesinatos durante la guerra “incivil”, la posguerra y la dictadura.
Mientras tanto, allí en un monumento asqueroso que rememora lo peor de nuestra historia y que, en contra de la ley de la Memoria Histórica y de informes del Consejo de Estado sigue siendo un altar franquista. Allí, unos monjes celebran –en una basílica que mantiene el Estado (hay aprobada una dotación de 300.000 euros para rehabilitar su fachada)-- todos los años, una misa-homenaje para el dictador y para José Antonio Primo de Rivera, donde se reúnen los franquistas y la convierten en un acto de homenaje al asesino, mientras los osarios de casi 35.000 víctimas franquistas se remueven sin encontrar ni Verdad, ni Justicia, ni Reparación, sino a un ministro posfranquista que va a visitar a su líder y a recordar tiempos gloriosos en el mausoleo del carnicero. Esto es lo que se llama un Estado laico moderno. Y van…
Salud y República
14 marzo 2014
El PP: sus vírgenes y sus santas
Y hay quien dice que nuestro estado es aconfesional, como pretende la Constitución, tantas veces vulnerada. Sin embargo, nos parece, a tenor de lo que dice, hace y desea la cúpula pepera, que estamos mucho más cerca de un Estado nacional-católico.
A las pruebas me remito. Porque una cosa es que en los gobiernos peperos haya gente muy religiosa, opusdeista o legionarios de Cristo, y otra es que ejerzan como tales cuando se trata de gobernar la vida pública, esa para la que han sido elegidos, esa que debería estar al margen de sus creencias personales. Pero no, este país está condenado a mantener herencias que otros superan, incluso en contra del sentido común y de la aconfesionalidad del Estado.
Lo grave del caso es que esta gente pepera, hace convivir sus golpes de pecho con las concertinas o las pelotas de goma, aunque se pague con sangre, o con sus decisiones miserables que dejan a los ciudadanos desvalidos, empobrecidos, sin casa y en la miseria más absoluta.
Y ahí están llevando el estandarte de su religión en cuanto tienen la mínima ocasión. Todavía recordamos como Fátima Báñez –su nombre de virgen de los milagros ya la delata— invocó y solicitó la ayuda de la Virgen del Rocío para que apoyara su reforma laboral, esa que ha destrozado el mercado laboral y que nos ha dejado paupérrimos y sin derechos, a muchos en la calle y a los que todavía trabajan con sueldos ridículos y contratos basura. ¿No se habrá dado cuenta de que deja en muy mal lugar a su virgen viendo los resultados de su reforma?
Otro de los que están empeñados en demostrar que es más papista que el Papa –al menos más beato— es el opusdeista Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior, cuyos episodios relacionados con su religión sonrojarían a cualquier ministro de un país europeo. Pero él, a lo suyo.
Primero homenajeó y concedió la Gran Cruz de la Guardia Civil a la Virgen del PIlar. Más tarde pidió a Santa Teresa para que interfiriera por España en estos tiempos recios que vivimos, un fichaje más para ese gabinete a la sombra de personajes sobrenaturales que el PP utiliza sin rubor. Pero no se quedó ahí, hace unos días el ministro viendo que la cosa seguía sin mejorar vio la necesidad de solicitar más ayudas celestiales y, sin turbarse lo más mínimo, decidió –tratando de imitar a Almodóvar-- que era necesario ofrecer la medalla de la policía a Nuestra Señora del Amor.
Y parece ser que visto que todas estas intervenciones divinas no han producido las mejoras esperadas ha decidido, con sus dos ‘eggs,’ mandar a trece guardias civiles a Lourdes para que pidan a la Virgen por todos nosotros. Eso sí, todo pagado: transporte, alojamiento, comidas y lo que sea. Naturalmente a costa nuestra, con dinero público, se ve que nos sobra.
Total, cuatro vírgenes y una santa en poco más de dos años. No me dirán que no es un récord. Luego dirán que arreglan las cosas, así se puede gobernar. Con este gabinete en la sombra, cualquiera. Y es que no hay nada más patente en este gobierno que la aconfesionalidad constitucional. Claro que por los resultados que están obteniendo están dejando en mal lugar a sus queridos personajes celestiales.
Salud y República
29 julio 2013
Francisco y los más papistas que el Papa
No seré yo quien juzgue la labor religiosa del Papa. Allá él y sus seguidores. Sin embargo, este Papa tiene algo que no tenían los anteriores desde Juan XXIII. Y es saber cuál es su sitio y el sitio de los demás. No confundir churras con merinas y dedicarse a su labor pastoral.
Seguro que hay cosas que piensa con las que nunca estaré de acuerdo. Sin embargo, a pesar de que el periodo de su reinado es todavía corto y por lo tanto difícil de juzgar, apunta buenos indicios. Quiere –ojalá que pueda y le dejen— preocuparse por los débiles, pide a los suyos que estén menos cómodos y se muevan para ayudar a los necesitados, aplaude la rebeldía juvenil, trata de limpiar de corruptos el Vaticano, solicita más protagonismo para las mujeres dentro de la Iglesia, pide a los suyos humildad y pobreza, y ha apostado por la separación de la Iglesia y el Estado. Casi nada.
Deben estar ‘contentos’ nuestros obispos. Esos que se dedican a socavar el Estado, los mismos que no saben lo que es humildad, los que quieren ‘curar homosexuales’ y mezclan Iglesia y Estado para poder perpetuarse en el Nacional-catolicismo, aunque ya sólo pueda ser descafeinado.
¡Bien por Francisco! Al menos hasta ahora. Veremos si pone los medios para que lo que dice se pueda cumplir, y ordena a sus queridos prelados españoles que dejen de entrometerse en cuestiones de Estado y se dediquen a lo suyo. Que den al Cesar lo que es del Cesar y ellos a impartir doctrina y a sus asuntos.
Ahora falta que lo que dice se ponga en práctica. También en España. Para lo cual, habría que empezar por desmontar ese contubernio empresarial socio-económico que es la Iglesia Católica en España. Porque apostar por la laicidad no es otra cosa que buscar la autofinanciación de verdad –algo que ya está recogido en la ley, pero a lo que la Iglesia Española no hace ni caso y sigue chupando de la teta Estado—, desprenderse de los privilegios y no inocular ideología en las escuelas públicas.
Y sobre los homosexuales ha dicho: ¿Quién soy yo para juzgarles? Mientras tanto, su súbdito y obispo de Alcalá, Reig Pla, que ejerce en Alcalá, sigue en sus treces y quiere dedicarse a “curar homosexuales”. No sé qué pensará el muy capullo de lo que ha dicho su jefe, pero si tuviera un poco de cabeza –lo dudo—, estaría ahora abochornado y dando marcha atrás.
Y sí, de la curia española me temo lo peor. Dudo de que este Papa, después de ver cómo respira, haya sido elegido con votos como los de nuestros queridos obispos, con la aquiescencia de Rouco y sus muchachos. Porque la cúspide de los obispos españoles viene actuando todo lo contrario de lo que parece que el Papa espera. Y me temo que será difícil que cambie a los susodichos, a esos obispos españoles aliados con los poderosos y dispuestos a servir al poder si el poder les sirve a ellos.
Ellos se sienten a gusto, queriendo cambiar las leyes, curar homosexuales, manifestarse contra lo que vaya en contra de sus privilegios, eso sí, viviendo del Estado. Porque ellos siempre se han caracterizado por ser más papistas que el Papa y será difícil que cambien, salvo que haya una verdadera revolución dentro de la Iglesia española.
Y qué decir de Francisco. Está bien que empiece por decir lo contrario de lo que hasta ahora ha hecho la Iglesia. Sólo falta que actúe y que la cosa no se quede sólo en palabras. Ahí es donde empezará a demostrar, de verdad, que las palabras no se las lleva el viento y que los aires de cambio han llegado a esta Iglesia, tan alejada de la realidad y tan dogmática como impresentable y dañina.
Salud y República
08 julio 2013
La Iglesia: única institución que no sufre la crisis
Asfixiados. Ese es el estado en el que la mayoría de los ciudadanos se encuentra, salvo los más poderosos. Todos los demás, hemos sufrido, sufrimos y sufriremos esta inacabable crisis que nos está aplastando. Los servicios públicos que debería cubrir el Estado del Bienestar, hoy han quedado mutilados –y esperemos que no vayan a más los recortes—, de forma que podemos hablar ya del Estado del Bienestuvo.
Educación y Sanidad pública, Dependencia, Pensiones, Investigación y, en general, el resto de los servicios públicos han sufrido recortes tremendos que dejan a los más débiles en situación de pobreza, cuando no de exclusión social.
Pero no, no todos hemos sido recortados. Hay dos excepciones que, desde luego, no responden sino a decisiones ideológicas, al margen de las necesidades sociales de los ciudadanos.
Una de ellas es la Defensa, un ministerio que dice sufrir una bajada, pero que es falsa absolutamente, porque el año pasado sufrió un incremento de un crédito a su favor de 1800 millones de euros, y este año está previsto que haya otro, por lo que aunque digan que baja en los presupuestos, es otra mentira más, ya que el presupuesto de Defensa se hace pensando en que se aprobará una extensión del mismo que le hace ser el único ministerio que aumenta sobre el año anterior. De él ya he hablado y hablaré en otras entradas. Hoy voy a comentar el presupuesto de la SICAR (Santa Iglesia Católica Apostólica Romana).
Pues bien, mientras que nos han subido impuestos, nos han recortado en todos los servicios, nos están bajando las pensiones, resulta que la única institución que no sufre recortes es la Iglesia, que sigue, a pesar de la situación económica crítica que tenemos, con los mismos privilegios.
Según Europa Laica el Estado, por distintas razones, entrega a la SICAR anualmente más de 10.000 millones de euros. Todos podemos hacer cuentas de lo que se podría hacer con ese dinero. Un dinero que no responde a contraprestaciones en la mayoría de los casos, o en su defecto corresponde a actividades muy dudosas en un Estado Aconfesional, como dice la Constitución.
Subvenciones de todo tipo, asignación del IRPF, pago de centros de ideario católico, sueldos de profesores de religión (pagados por los ciudadanos y elegidos por los obispos), exenciones de impuestos, Mantenimiento del patrimonio artístico (el Estado paga el mantenimiento pero lo que se recauda por venta de entradas y otras cuestiones es para la Iglesia). En fin, le pagamos entre todos, católicos y los demás, todo lo que necesitan para subsistir, para propagar su fe, para educar en su ideología, para mantener el chiringuito.
Bien, pues todavía cuando algún Ayuntamiento o Comunidad Autónoma se le ocurre insinuar que la Iglesia debería pagar el IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles), ese que pagamos todos los ciudadanos, resulta que este gobierno chusco, decimonónico, meapilas y chupacirios –también actuó igual el gobierno del PSOE, en esto no hay diferencias a la hora de gobernar—, defienda y si es preciso sea capaz de llevar al Constitucional cualquier impedimento que haga que la SICAR y sus altos mandos sicarios se vieran en la necesidad de pagar este impuesto.
Así ha ocurrido en Navarra, donde se pretendía que la Iglesia pagara el IBI de todos los edificios que no fueran de culto. El gobierno ha dicho que nones, que la pobre Iglesia y ellos, sus sicarios, ya tienen bastante con que los seminarios estén vacíos, y ha recurrido esa ley foral de Navarra al TC.
Y qué menos que sea así. Porque si no, si tuvieran que pagar el IBI, les saldría muy caro inmatricular inmuebles. Ya saben ustedes que la ley hipotecaria española, esa que destroza hogares y envía a muchos españoles a la calle y con una deuda impagable, es la misma que en el artículo 206 permite a la Iglesia Católica inscribir a su nombre todos los bienes inmuebles que no estén registrados a nombre de nadie (ya lleva miles de bienes inmatriculados a su nombre). Terrenos, edificios, ermitas, capillas, casas, museos. Todo lo que no esté registrado puede pasar a manos del obispado correspondiente. Con un par. Eso sí, de pagar el IBI, nada de nada, eso es para seglares.
Esta Iglesia que no es capaz de sacrificarse en tiempos de crisis y que tiene el apoyo de un gobierno meapilas de peineta y sacristía, es la que tiene unos acuerdos vergonzantes, contrarios a lo que debería ser un Estado Laico y donde además de todos los privilegios incumple el acuerdo que habla de autofinanciarse –desde 1979-- , sin que lo haga ni nadie les obligue a ello.
En fin, por poner un ejemplo, sólo el cobro del IBI a la SICAR, supondría unos ingresos de unos 3000 millones anuales. Lo que, por ejemplo, se está recortando en Dependencia, en Investigación y en becas se podrían pagar con esos ingresos.
Y no valen excusas, los sicarios siempre dicen que cumplen misiones sociales, por ejemplo con Cáritas. Y no, que no nos engañen, los recursos de Cáritas vienen del Estado y de donaciones privadas, de la Iglesia sólo les llega el 2% de presupuesto.
Miren ustedes, los católicos como todos los pertenecientes a otras religiones tienen todo mi respeto, pero lo que no es de recibo es que pertenezcan a un club al que yo ayudo a sostener. ¿Por qué? Que se mantenga por sus socios. Que sean los católicos, como ocurre en otros países, quienes mantienen a su Iglesia.
Lamentable ejemplo que denota la sensibilidad de estos obispos tan majos que se dedican por ejemplo a inmatricular bienes populares o a tratar de “curar la homosexualidad” o a oponerse a leyes aprobadas por la mayoría o a inmiscuirse en cuestiones políticas. Y todo ello con la connivencia de los gobiernos de turno y con el dinero de los ciudadanos y sin hacer el mínimo sacrificio ante esta crisis. ¡Así, cualquiera!
¡ESTADO LAICO YA!
Salud y República
P.D. Si quieren ver la pobreza de la Iglesia Católica, aquí pueden comprobar su patrimonio
24 mayo 2013
Y la Iglesia gana… y quiere más
Vivimos tiempos de sombras y sacristías. Tiempos en los que la Iglesia Católica pretende volver por sus fueros e imponer su doctrina, con la cooperación de este gobierno meapilas y chupacirios.
Así nos encontramos en que la cúpula de la Iglesia Católica, esa Iglesia que persigue el poder terrenal, la misma que dice seguir la doctrina de aquel que dijo: Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios, esta reconquistando ese poder terrenal que en otro periodo la colocó en lo más alto, titulando ese régimen de Nacional-Catolicismo.
Pues bien, han vuelto a las andadas y de mano de este gobierno pepero, que está elaborando leyes al dictado de la Conferencia Episcopal Española, están colocando las primeras piedras para edificar su nuevo régimen que se podría denominar: Liberal-Catolicismo.
Ahí está la ley del aborto, donde quieren ir más allá de lo que propone Gallardón –aunque ahora no sabemos ni lo que propone— y no se conforman con la anterior ley de 1985. Quieren penalizar el aborto en cualquier caso.
Qué decir de la ley de Educación. Han ganado la batalla y han conseguido que el ínclito monaguillo Wert les haya elaborado una ley a su medida. Nosotros pagamos ellos contratan los profesores e imponen el temario. Además desde ahora la Religión formará parte de la nota media, que sirve para obtener becas. De tal forma que las Matemáticas, la Lengua o las Ciencias estarán a la misma altura que la Religión. Bastará que a los estudiantes de Religión les den notas altas para que suba la media considerablemente (¿será eso lo que pretenden?).
Pero no se crean que la cosa queda ahí. Ellos van más lejos. Pues pretenden que la religión sea el fondo de todas las asignaturas, de tal forma que los valores que defienden se instalen también en Lengua, Ciencia, Sociales, etc. Nos quieren evangelizar. O sea Wert quiere españolizar a los catalanes y Rouco, junto a Wert, nos quiere evangelizar, o sea imponer sus valores.
Yo podría estar de acuerdo. Naturalmente siempre que se cuente toda la verdad. Porque la historia de la Iglesia Católica tiene también –sobre todo— sus puntos negros. Y los valores que ha inculcado también se llaman odio, discriminación, abuso de poder, favoritismo, torturas y crímenes.
Por ejemplo, se deberían estudiar los grandes y edificantes valores que la Iglesia Católica ha derrochado a lo largo de su historia. Así, habría que estudiar las aportaciones de esta religión desde el principio de su existencia hasta nuestros días. Desde esa gran enseñanza del ojo por ojo y diente por diente de la Biblia, hasta la negación de la mayoría de edad de la mujer en nuestra época. Porque eso es lo que pretenden al despojar de cualquier derecho a la mujer, prohibiendo el aborto en cualquier caso, y utilizando a las mujeres religiosas en una discriminación militante.
Y sí, ese paseo por la historia de la Religión Católica sería muy edificante. Esas guerras de religión que durante la Edad Media y el Renacimiento organizaban y avalaban con el único fan de conseguir poder. Esas tropelías de unos cuantos papas y gerifaltes, dispuestos a llegar hasta el asesinato con el fin de conseguir sus fines. O podemos hablar de la Inquisición, esa manera de imponer la religión con hedor de carne asada.
Así llegaríamos hasta el siglo pasado, donde el gran Pío XII, se alineó con los fascistas, o donde a cambio de privilegios, Franco, el caudillo nacional-católico por excelencia, paseaba bajo palio en olor de multitudes y en plena santidad. O por qué no decirlo, dar la comunión a dictadores asesinos argentinos o chilenos sin que a los obispos se les moviera un músculo. Y, en muchos países, muchos sacerdotes practicaban el ‘arte de la pederastia’, que como se sabe no era para ellos un delito sino un deleite y al que algunos de ellos han justificado (más de uno ha comentado o insinuado que la carne es débil y que esos pobres sacerdotes eran provocados por los niños).
Y podríamos seguir, con las muertes que han podido provocar al prohibir los anticonceptivos (particularmente en África), lo que ha permitido la difusión de una de las peores plagas del siglo XX y XXI, el SIDA.
Pero todo eso no tiene la menor importancia, ellos quieren imponer sus valores, porque el mundo está endemoniado. Fíjense si será verdad que Rouco se ha visto obligado a buscar ocho especialistas para formarlos en el exorcismo, con el fin de acabar con el maligno. Ya veo al pobre obispo buscando en la Oficina de Empleo personas idóneas con pátina de santidad para practicar las conjuras convenientes.
Con todos esos valores, no me extrañaría que muchos termináramos como esta señora, encontrando la Verdad y reencarnándonos durante cinco siglos para “hacer el bien”.
Como pueden ustedes observar, aportaciones todas ellas que han mejorado nuestros valores y que han hecho que gracias a la Iglesia, todos seamos más, mucho más humanos. Aunque a veces envidiemos a los animales.
Salud y República
20 abril 2013
Los obispos y sus conspiranoias
Llegaron ya. Ya están de nuevo aquí. Hacía apenas días que no se hablaba de ellos. Pero ellos son así. Amigos del Apocalipsis, reyes del fin de mundo, mete-miedos irracionales, casposos del desastre.
Sí, hablo de los obispos españoles. De la mayoría de ellos. Y es que hay muy pocos que se libran. Yo no conozco ninguno. Para muestra basta lo último de los susodichos.
Antes fue Rouco con su proyecto nacional-católico con tres patas (aborto, matrimonio homosexual, religión en la escuela). Hoy le siguen sus secuaces que, aunque parezca mentira, no son menos cavernarios ni dogmáticos que su jefe.
Ahora les da por inventar conspiranoias. Son así. Todos contra ellos. El mundo contra la Iglesia. Con el complejo de los primeros cristianos en la antigua Roma, piensan que el mundo va contra sus teorías, contra ellos y les persigue. Y si no, ¿cómo se puede pensar que el aborto es un arma de la izquierda para acabar con los pobres? Absolutamente irracional. En primer lugar, porque quien pueda defender esto es simplemente un enfermo, incapaz de ver la realidad.
Pero eso que dijo el obispo Munilla es de aficionados comparado con lo que mantiene el obispo Reig Plà. Este individuo --conocido por sus declaraciones temerarias, totalitarias e irracionales— ha batido el récord con su última intervención. Imposible de compartir salvo por extremistas dementes. Y es que ha dicho que en el mundo hay un complot internacional para hacer disminuir la población mundial, de ahí que se defienda el aborto. Y en este complot intervienen según este personaje, la ONU, la UNESCO, el Banco Mundial, el Parlamento Europeo, los sindicatos, los partidos políticos, las ONG y el sursuncorda.
Como pueden apreciar un complot de todos contra la Iglesia. Justo esa Iglesia que todavía, en España, recibe la apreciable cantidad de unos 11.000 millones de euros del Estado, o sea de los ciudadanos, aunque este Estado se defina en la Constitución como aconfesional. Ya lo ven, todos contra la Iglesia, ahora, eso sí, pagándole sus gastos.
Parece mentira que un tipo que debería tener una cierta formación como es un obispo, llegue a estar tan ofuscado por sus creencias que piense que algo así se pueda producir –recordemos que entre otras joyas, el buen señor es también el autor de una guía para curar la homosexualidad--. Y es que son verdaderos hooligans de la sinrazón, forofos de la estulticia, trogloditas irracionales y amantes del poder terrenal, por mucho que intenten disimularlo.
En fin, una conspiranoia –otra más— que sólo puede creer quien busque la complacencia en su insensatez y lleve su paranoia hasta las últimas consecuencias.
Salud y República
15 abril 2013
Rouco a por el Nacional-Catolicismo
Mientras nuestro “querido Mariano” está en el Vaticano, rindiendo pleitesía al Papa Francisco, aquí en Madrid, los obispos siguen a lo suyo, queriendo gobernar desde el púlpito y empujando a sus amigos peperos a hacer de este país, de nuevo, el reino del nacional-catolicismo. ¡Cuánto daría Rouco por ir bajo palio!
Pues sí, hoy mismo sin ir más lejos, Rouco el presidente de la Conferencia Episcopal, el jefe de los obispos españoles vuelve a mandar mensajes exigentes para que los suyos –el PP— tomen nota y sigan sus consignas.
Porque estos mandatarios de la Iglesia siguen pasando de puntillas por los problemas de paro, desahucio, discapacitados, exclusión social, emigración forzada, destrozo del Estado del Bienestar, etc. A Rouco y sus muchachos lo que les importa es lo suyo.
No es difícil de adivinar qué es lo suyo. Siempre aparece en sus discursos. La lucha contra el aborto, contra el matrimonio homosexual y la religión en la educación.
Del aborto, qué decir que no se sepa. Les importa un rábano el derecho de la mujer, sin importarles ni plazos ni origen que lo podrían provocar. Da igual. Incapaces de imponer la prohibición absoluta presionan al gobierno para que vuelva a una ley insegura de hace casi treinta años. Ellos como siempre, para atrás como los cangrejos, pretenden que España sea una excepción dentro de los países de nuestro entorno. Ya se sabe, los derechos de la mujer les importa poco, basta mirar los que tienen las religiosas en su organización.
El matrimonio homosexual les obsesiona. Les da igual que el Tribunal Constitucional haya dado por buena la ley que los regula. Eso para ellos no tiene importancia. Lo importante es el dogma que ellos crean. Basta ya de que nos den lecciones de cómo ha de ser la familia, justo los que no forman ninguna, los que tienen como principio el celibato. El caso es imponer como sea su idea de matrimonio y prohibir todas las demás.
Y resulta que el tercer tema que les obsesiona es el de la Religión en la escuela. Hay que ver cómo son. Resulta que en un Estado aconfesional, con ayuda de los suyos –en este caso PP y PSOE, aunque en distinto grado—, consiguen introducir la Religión como materia optativa en la Escuela Pública –pagada por todos nosotros-- y, en vez de estar celebrando el gol que le han metido a un Estado laico, pretenden que la Religión sea una asignatura obligatoria, también para los que no somos católicos. ¿Qué clase de fanatismo es éste?
Pues si sumamos las tres cosas y que además reciben del Estado –según Europa Laica— cerca de once mil millones de euros al año, podemos ver cuál es su objetivo. Y su horizonte es el Estado Nacional-Católico, ese en el que estuvieron montados durante cuarenta años, y del que nos quedan todavía muchas reminiscencias.
Ahí siguen, tratando de marcar las pautas al gobierno, porque como ha aclarado el gran Rouco, los pasos que ha dado España son insuficientes para resolver los grandes problemas de nuestro país: prohibir el aborto. prohibir el matrimonio homosexual e imponer la Religión Católica de forma obligatoria en la Enseñanza. ¡Y tan contentos! ¡Viva el progreso!
Salud y República
06 febrero 2013
¿Puede la escuela ser pública sin ser laica?
Una pregunta interesante que, a mi modo de ver, tiene sólo una respuesta. Nuestro Estado no es un Estado laico, como la Escuela no es una Escuela pública, todos sabemos los privilegios que tiene la Iglesia Católica. En el artículo siguiente, el amigo Enrique Ruiz del Rosal, presidente de la Asociación Laica de Rivas Vaciamadrid, hombre que lucha desde hace años por el laicismo, lo explica de modo inteligible e inteligente en este artículo suyo:
ESCUELA PÚBLICA Y LAICA
Tras el ataque frontal del PP a todos los servicios públicos, especialmente sanidad, educación y servicios sociales, han comenzado a surgir en el ámbito de la enseñanza todo tipo de plataformas y manifiestos en defensa de la Escuela Pública (EP, en adelante), en los que se percibe una clamorosa e inexplicable ausencia: no se reivindica la condición de laica que debe presidir las instituciones educativas públicas.
Es ilusorio, a la par que engañoso, pretender que es posible una EP, bajo condiciones sociales y políticas formalmente democráticas, sin un respeto escrupuloso a las condiciones de la laicidad. ¿Acaso los firmantes de estos manifiestos y plataformas creen compatible la Escuela Pública con la presencia de la religión en las aulas y con el consiguiente adoctrinamiento religioso? ¿Acaso creen compatible la EP con esta situación de prácticas confesionales, impuesta por un acuerdo internacional (un Concordato, de hecho) que violenta nuestras leyes civiles? ¿Acaso creen los firmantes aludidos que es posible una EP que mantenga miles de catequistas financiados por el erario público, nombrados por los obispos y forzando los programas y horarios de todos los centros públicos?
No nos engañemos: no se puede reivindicar la EP sin hacer mención a la necesidad de que sea laica. Los que así lo hacen están consintiendo la existencia, de hecho, de una escuela cripto-confesional, como la que actualmente tenemos.
En segundo lugar, las entidades que declaran defender la EP en esta hora, deben tener meridianamente claro que en las actuales circunstancias la enseñanza pública y la concertada (católica) son vasos comunicantes. No es posible potenciar la primera sin denunciar y debilitar la segunda. El poder político (primero el PSOE, después el PP, alternativamente) ha apostado en los tres últimos lustros por la escuela concertada como alternativa a la pública, de manera que ha permitido la proliferación de los centros privados a costa de los públicos. Y ya, últimamente desde los gobiernos del PP (y con la excusa de la crisis) se ha frenado la implantación de centros públicos, para “crear una demanda social” que justifique el establecimiento de centros privados (católicos, preferentemente). La actual propuesta del Gobierno del PP no haría más que institucionalizar y legalizar dichas prácticas.
El corolario de esta situación es que España tiene la enseñanza privada (católica, especialmente) más subvencionada por el Estado de toda la Unión Europea y, por el contrario, el gasto público por alumno más bajo. No menciono los cinco mil millones de euros que se desvían a la Iglesia católica por estos conceptos, por sobradamente conocido. En todo caso, el mensaje obvio para todas estas plataformas y manifiestos es claro: una apuesta por la Escuela Pública debe apostar por la creación de centros públicos allí donde lo requieran las necesidades generales de l@s ciudadan@s, lo que implica oponerse frontalmente a la creación de centros concertados allí donde no esté cubierta la demanda por plazas públicas.
Así pues, la defensa de estos dos postulados (escuela pública laica y centros públicos vs. concertada) obliga a todos los agentes sociales (partidos, asociaciones, sindicatos) a ser consecuentes: es un auténtico despropósito pretender la defensa de la Escuela Pública sin erradicar “la asignatura” de religión de nuestro sistema educativo, con todas las secuelas que ello conlleva (económicas, de conciencia, de organización de la actividad escolar,...). Llamemos a cada cosa por su nombre (enseñanza o adoctrinamiento) y pongamos cada cosa en su sitio (la escuela o el templo).
Por cierto, esta tarde en Madrid, en la sede del Ateneo, Calle del Prado, 21, a las 19.00 horas se celebra una conferencia-intervención con el título:
Por una escuela pública y laica. Religión fuera de la escuela
Salud y República
27 enero 2013
La España chusca de charanga y cirio
- Desde la Comunidad Valenciana se paga con dinero público –al parecer, les sobra y no saben cómo derrocharlo— cursos de formación para el profesorado sobre las apariciones de la Virgen. Como se sabe algo instructivo para los que han de enseñar en un Estado laico. Hay quien dice que era mucho más razonable un curso sobre “las apariciones de los sobres en Génova”, mucho más didáctico y de moda.
- Hemos sabido, también que la quebrada Comunidad Valenciana, con el ínclito Camps a la cabeza, avaló las deudas de los clubes de fútbol de su comunidad: el Valencia, el Hércules y el Elche. Y como quiera que estos clubs no cumplen con sus obligaciones le toca a la Comunidad pagar los 118 millones que tienen de deuda.
- Por otro lado, una vicepresidenta de la diputación valenciana se dedica a “controlar” los despachos de Izquierda Unida y asegurarse de que los armarios están limpios, una mujer hacendosa como pocas. Pillada in fraganti, ha declarado que miraba “dentro de los armarios” para ver si la empresa de limpieza había bien su trabajo. ¡Otra que tal baila! Es tal la desfachatez que
- Mientras, en Madrid muere la monja María, la imputada por el robo de niños, lo que complica las causas abiertas al fallecer quien podría dar luz de la trama –hay quien dice que se la han quitado de en medio para que no hablara o que no ha muerto y se ha escondido para no cantar— y hace más difícil su aclaración.
- Y otro caso de folletín es el del director cesado de la Fundación Ideas. Carlos Mulas, socialista de gran porvenir, pagaba a un anónimo columnista, que se escondía bajo un seudónimo, cantidades que llegaban a los 3000 euros por artículo (unas diez veces lo normal). Para más inri, el tal Mulas había escrito un libro contra la corrupción. Ahora parece que quien escribía los artículos era su esposa, aunque no está probado que sea así. Como ven, aquí el más tonto hace lápices.
Salud y República
29 noviembre 2012
¡Viva el laicismo de la Academia de Medicina!
Sí señor. La Academia de Medicina ha demostrado con su ejemplo el valor que las ciencias tienen en este país. Así, para demostrar tal hecho ha nombrado al cardenal Antonio Cañizares miembro de su institución.
Como bien se sabe un científico y médico de armas tomar. Un verdadero señor de las ciencias. Y no hay más que saber cuál es su formación. Además de teólogo, es perito en Pastoral Catequética (¡toma castaña!) y ha sido profesor en el Instituto Superior de las Ciencias Religiosas. Y no me dirán que no es suficiente. De sobra. Un verdadero cirujano espiritual de primer grado.
En fin, que quieren que les diga. No me extraña que uno de los académicos –no entiendo como no ha sido la mayoría—, Guillermo Olagüe, catedrático de Historia de la Medicina, ha dimitido al creer que es una burla para la ciencia, porque el único bagaje cultural del interfecto, ha dicho, es un conjunto de creencias dogmáticas contrarias a la ciencia.
Que le hagan virgen y mártir en vida, héroe eclesiástico, papazo romano, cardenal supremo, obispo plenipotenciario, y más, todo referido a su condición eclesiástica, pero que le nombren académico de medicina es para mear y no echar gota. No hay quien lo entienda. Salvo aquellos que creen en el creacionismo y que la vida es una cuestión divina, y siguen pensando en que las vírgenes pueden parir o que un vaso de vino se pueda convertir en sangre divina. Sólo a gente así puede parecerle lógico que este individuo, enemigo de los derechos de la mujer, de los anticonceptivos, de la investigación de células madre o de la muerte asistida pueda ser elevado a los altares científicos.
Se está confundiendo todo. La religión tiene su sitio, para quien así lo desee, en el ámbito personal, privado, pero intentar equiparar dogmas y creencias con ciencia puede llevar a que dentro de poco haya chamanes que pretendan curarnos o a encontrarnos al obispo Cañizares haciendo de esquirol de nuestro médico de familia, en la huelga sanitaria que está en marcha.
Así funciona este Estado aconfesional, cuya laicidad queda reflejada no sólo en que un tipo que no tiene ni idea de medicina sea investido académico de una academia de medicina, sino que además se le presente como un adalid de esta ciencia y que casi todos los científicos académicos traguen con tal osadía.
Todo esto, que me parece mal y más propio de un Estado teocrático, lo empeora el hecho de que este nombramiento indecente se haya efectuado en la Facultad de Medicina de Granada, presidido por el decano, y en nombre del Jefe del Estado. Y que en la contestación al discurso cavernícola del tal Cañizares, un catedrático, Gonzalo Piedrola, haya destacado en el nombrado, sus méritos eclesiásticos o su afición a la festividad de San Lucas, patrón de la Medicina.
Se trata de una afrenta más a un Estado que se dice aconfesional y que nombra y premia a sus científicos en base a creencias dogmáticas y no a sus méritos científicos. Y es que muchos llevan, todavía, la herencia del Nacional-Catolicismo en sus genes, incapaces de distinguir la ciencia de la religión, y de poner a cada una en su sitio.
Se demuestra claramente, con éste tipo de actos integristas, que la laicidad del Estado queda muy lejos y que son muchos, también en la comunidad científica, los que defienden, aunque les avergüence decirlo, un Estado religioso heredero del Estado Nacional-Católico del siglo pasado.
Salud y República
09 junio 2012
Las conexiones divinas del Partido Popular
Visto que no dan una, los peperos se han puesto a ello con fe y fervor. ¡Como tiene que ser! Y nos encontramos con momentos que pasarán a la historia. Momentos divinos inolvidables.
Así, los cuatro ejemplos últimos, nos demuestran que a falta de ideas para atajar los problemas terrenales que nos acechan, tres mujeres ‘divinas’ y un alcalde ‘de bien’ echan mano de su influencia para pedir que salgamos de la crisis. Y para compensar los constantes errores marianos (me refiero a Rajoy no a la virgen), quieren que intercedan desde el más allá, y que nos traigan las soluciones al más acá.
He de confesar que me importa un pepino las creencias de cada uno, pero sí que me parece jocoso, exhibicionista y lamentable, que los políticos hagan de actos y peticiones, que deberían ser personales e íntimas, un afán desmedido de propagar su fe, de forma pública y de solicitar ayudas celestiales, quizá con el fin de luego echarles la culpa, si no se consiguen los objetivos.
Y he aquí cuatro hechos en los últimos días que lo confirman:
- María Dolores de Cospedal, se viste de negro, de luto por esta España negra que ella está ayudando a crear, y se pone una mantilla y una peineta, de aquí te espero, para pasearse con su bastón de mando, durante el Corpus y pedir lo mejor para este país. Lástima que el pueblo no lo haya entendido y la hayan pitado durante el recorrido.
- El Alcalde sevillano, Zoido, hace presente que los sevillanos creen mucho en Cristo y que saben que éste les puede sacar de la crisis. Está claro que no confía que lo haga su partido.
- Fátima Báez, una mujer ministra que a falta de ideas para solucionar los problemas del paro, no sólo se atreve a patrocinar una reforma laboral salvaje, sino que además pide que le eche un capote la Virgen del Rocío. ¡Cómo debe ser!
- Y, por último, la piadosa mujer de…, la alcaldesa a dedo de Madrid, Ana Botella que ha ido al Cristo de Medinaceli –seguramente lo habrá hecho con tres coches Audi escoltándola y cuatro guardaespaldas, al igual que hace cuando va a la peluquería— a pedir que se acabe el paro.
En fin, es lo que tiene la fe de quien tiene todo y pide limosna para los demás, sin importarles un pito lo que ocurra, salvo aparentar que son ciudadanos creyentes, ‘comme il faut’.
Ya sé que no sirve de mucho, pero ¿se habrá enterado esta gentuza de que estamos en un Estado aconfesional y que no hay que mezclar las creencias religiosas personales con la política de gobierno, o ‘las peras con las manzanas’?
Más vale que se dedicaran a gobernar decentemente y sacarnos de esta crisis en la que cada vez nos están hundiendo más. Lástima que no sepan y se tengan que dedicar a pedir a sus divinidades que nos salven de donde nos han metido. Esto es justo lo que ellos entienden por Estado Laico.
Voy a proponer que en las próximas elecciones nos quitemos de intermediarios y podamos votar a quien tiene el verdadero poder. Por un lado, a Merkel y los presidentes del BCE y del FIM, y por otro a las divinidades, vírgenes y arcángeles, puesto que parece que estamos en sus manos para salir de ésta.
Salud y República













