18 febrero 2013

Los emails del duque empalmado

¡Qué lastima que los correos electrónicos no sean admitidos como pruebas judiciales! Lo que no quita para que sirvan como indicios y se procure investigar con el objeto de ver si son verdaderos.

Es cierto que el tal Diego Torres no tiene mucha credibilidad, tampoco es muy lícito hacer chantaje. Pero hay que tenerlas en cuenta para aclarar el caso. Los correos recibidos y firmados por el empalmado pueden ayudar a aclarar aspectos del caso.

No sé si el rey sabía todo, según parece en los emails del duque, pero que algo sabía sin duda, si no no se explica que hace siete años le llamara la atención y le ordenara que dejara la cuestión y que se marchara, aunque Urdangarín no le hiciera ni puto caso. Esa dejación bastaría para que el rey, al menos, reconociera que podría haber hecho mucho más.

Pero lo que no tiene vuelta de hojas, a mi modo de ver, es la implicación de la Infanta Cristina en el caso. El juez Castro está jugando un papel importante. Toda la prensa aplaude su valentía. El hecho de no haberse amilanado con el yernísimo, dicen, que así lo avala. Sin embargo, bajo mi parecer, no se ha atrevido a hacer algo que muchos vemos incontestable: la imputación de al infanta Cristina.

infanta Cristina - imputación

Aquí la labor del fiscal que no quiere que la imputen, bajo ningún concepto, nos recuerda quien nombra al fiscal general y la supeditación y falta de independencia que éste tiene con su jefe: el gobierno. Aunque ésta no es excusa, puesto que el juez Castro puede imputarla sin que se lo pida el fiscal anticorrupción.

Y es que no es de recibo que el único miembro de la junta de Nóos que no esté imputado sea la Infanta. Hoy, Urdangarín, su socio Torres, la esposa de éste y el asesor de las infantas García Revenga están imputados. ¿Por qué no la Infanta? No encuentro otra explicación que no sea que es: por ser quien es. Recordemos la frase del rey: Todos somos iguales ante la ley. Y, sin embargo, está claro que hay unos más iguales que otros.

La Infanta no sólo era una de los componentes de la junta rectora del Instituto Noós –una asociación sin ánimo de lucro—, además ha firmado las cuentas del Instituto y gran parte del dinero que se obtenía ilegalmente de dicho Instituto iba a la empresa Aizon, cuyos dueños eran al 50% Urdangarín y la Infanta. Dinero, por otro lado, que le hacía llevar una vida de sueños a la que no ponía ningún reparo.

Puedo entender que la Infanta no siguiera día a día los negocios –¡faltaría más!, la aristocracia no está para esas pequeñeces—, puedo intentar comprender que su confianza en el duque le llevara a no profundizar demasiado, pero la cosa está clara: o era tonta o tendría que saber lo que firmaba, saber que el dinero no cae del cielo y que el nivel de vida que llevaba, cuando el dineral provenía de un instituto sin ánimo de lucro, no correspondía a una situación normal.

Que no nos tomen por gilipollas. Porque si además hay algún infeliz o algún interesado que dice creer que ella no sabía nada, habrá que recordarle la primera lección que se aprende en derecho y que saben todos los ciudadanos: La ignorancia no exime del cumplimiento de las leyes. Y sin duda ella se ha aprovechado de estas operaciones ilegales. Así es que, no hay excusa para que no la imputen, salvo la presión de las fuerzas políticas, mediáticas y de todo orden que tratan de salvar a la Casa Real de esta ignominia.

Espero que sea llamada a declarar, porque no sería de recibo que se librara, y sería una tristeza que una instrucción que se está tomando como ejemplo, quedara, como tantas otras, lastrada por influencias políticas, sociales o de sangre azul.

La cosa continúa. ¡Atentos a la pantalla!

Salud y República

7 comentarios:

David Moñino dijo...

Pues mira qué te digo, yo creo que no tardarán demasiado en imputarla.

Antonio Rodriguez dijo...

Hoy en Al rojo vivo, ya daban como casi segura la pronta imputación de la infanta.
A ver si el juez no alegra el día.

Salud, República y Socialismo

mariajesusparadela dijo...

Yo voy incluso algo más allá: el rey sabía y si calló, sabiendo, también fué contra le ley...pero parece ser que él está más allá de la ley.

Genín dijo...

Que cosas tienes, te preguntas que porqué no imputan a la infanta, pues está muy claro, porque es la infanta...jajaja
Lo que si es, que yo veo cada vez mas cerca al Felipe de rey, si es que se sigue conservando limpio (¿lo estará ¿No?) y a mi paisana la periodista de reina... "que cosas tiene mi novio"...
Salud

Isabel Barceló Chico dijo...

Se siguen sabiendo cosas vergonzosas. Entre otras, que se reuniera el yernísimo con Rita y Camps en la Zarzuela... No va a quedar títere con cabeza. Besos, querido amigo.

Ciberculturalia dijo...

Qué vergüenza, qué bochorno...
Sí, yo también espero que imputen a la Infanta. Ya deberían haberlo hecho
Besos

Neogéminis dijo...

Creo que nadie puede alegra desconocimiento para zafar de las responsabilidades legales. Cuando un firma, no vale después decir...me engañaron!. Por acá lo vemos muy seguido, un ejemplo doloroso -por lo que representa la institución- es el caso de Hebe de Bonafini, presidenta de la fundación Madres de Plaza de Mayo.

Un abrazo