09 febrero 2013

¿De dónde salen los de la CEOE?

Debe ser algo crónico. La cúspide de los empresarios españoles, de la CEOE, demuestra durante su historia qué clase de empresarios tenemos. Me refiero a los grandes empresarios, puesto que los medianos y pequeños no tienen mucho que ver con ellos.

Y es que al tal Cuevas, presidente de la CEOE hasta 2007, un hombre áspero, difícil y que a penas trabajó, sólo politiqueó para vivir del cuento –por cierto hoy su hijo está acusado de pertenecer a una trama de blanqueo de dinero--, le sucedió Díaz Ferrán, un delincuente de primera fila, que hundió varias empresas, que dejó a miles de trabajadores en la calle, que engaño a Hacienda y lavó dinero negro, que tenía cuentas millonarias en paraísos fiscales mientras que le perseguían para cobrar sus múltiplos deudores. Todo esto, mientras se daba golpes de pecho, iba a misa todos los días y daba lecciones de moralidad desde su púlpito.

Bueno, pues eso no se queda ahí, ahora tenemos en la cúspide de la trama empresarial a Joan Rosell. Un tipo mediocre cuyo primer mérito es haberse aliado con este gobierno para elaborarles e imponerles la reforma laboral que “tantos empleos ha creado y está creando”.

Pero es que ahora, el tal Rosell se pone estupendo y ha decidido estar en la picota de los medios de comunicación, para lo cual ha hecho unas declaraciones que han dejado estupefacto a la gran mayoría de los ciudadanos.

Rosell ceoe

La primera parida que manifestó fue que los donativos que se habían donado al PP eran cantidades ridículas. Es lo que tiene manejar los euros por miles. Por un lado, miles de euros le parecen calderilla y por otra parte le importa un bledo que pueda ser dinero negro. Un ejemplo de hombre ejemplar que ejemplifica con sus ejemplos.

Además, ha dicho que no hay seis millones de parados. La primera intención era decir que muchos trabajaban en la economía sumergida, pero le debieron decir, ¡cuidado! no te pases, que la culpa de eso la tienen los empresarios que les contratan. Entonces, dio marcha atrás y dijo que el sólo cree en el número de los parados registrados. Aduce que no cree en las estadísticas, aunque sean oficiales, negando al INE. Este individuo es ingeniero industrial y como se sabe “los ingenieros no utilizan las estadísticas”. Además, no reconoce que hay parados que no se registran, lo que le hace estar fuera de la realidad, montado en su burbuja empresarial.

Y no se ha quedado ahí, ha soltado otra prenda, ésta contra los funcionarios. De éstos dice que sobran 400.000 y que era mejor que se quedaran en casa para que no gasten papel, boli y teléfono. O sea que se están tocando las narices. Otro insulto más, muy en línea con el gobierno, como todo lo que dice y hace, no me extrañaría que un día de estos le nombraran ministros por sus méritos.

¿Dónde va este país con esta cúpula empresarial? ¿Acaso no viajan? ¿A qué se debe esta impostura montaraz y decimonónica? ¿Llevan ese menosprecio a los trabajadores en su ADN? Que tristeza tener esta clase empresarial, cuyo objetivo para aumentar la productividad es únicamente abaratar los costes salariales y no invertir en investigación y ciencia.

Por cierto que el segundo de la CEOE es Arturo Fernández, que está imputado por el caso Bankia. Y es que dios los cría y ellos se juntan.

Salud y República

7 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Lo que no entiendo es cómo los soportamos.

Genín dijo...

Entre la clase política y la empresarial, vamos de culo, cuesta abajo y sin frenos, pero lo terrible es que todos salen de nuestra sociedad...
Algo debe de significar esto...
Salud

Camino a Gaia dijo...

Me parece que estos salen del círculo de donantes anónimos del PP.

belijerez dijo...

Don Rafael, cada vez comprendo menos lo que está pasando por eso leo y no comento, porque he perdido las palabras. Ante tanta desfachatez, locura o no se cómo llamar lo que pasa. Es tan aberrante todo lo que ocurre.


Basta ya de violencia estructural!!!

javi dijo...

Salen de alguna caverna, de cuando los hombres eran caníbales.

Antonio Rodriguez dijo...

Pero Rafa ¿aún te preguntas eso? Salen del siglo XVIII y es ser ya muy benevolentes con ellos.
Salud, República y Socialismo

David Moñino dijo...

No sé cómo todavía dejan entrar a Rosell en ciertos círculos, con la que lió con sus propias empresas, lo cual demuestra lo pésimo empresario que es. Ya no digamos qué se puede opinar de este individuo a nivel de calidad de persona.