26 julio 2017

Mariano Rajoy: El testigo, sus privilegios y sus defensores

La intervención no podía empezar de forma más privilegiada. Rajoy ha entrado en la Audiencia Nacional por el garaje --para evitar que la gente le pudiera criticar-- algo que está prohibido a los testigos de un juicio, el presidente del Tribunal ha salido a recibirle, algo inaudito que no se hace con los testigos y, para colmo, se ha sentado encima del estrado, a la altura del Tribunal, evitando colocarse donde normalmente se sitúan los testigos y los imputados. Está claro que aunque venía a testificar como Presidente del PP, le han hecho honores indebidos de Presidente del Gobierno.
                    
Para comenzar no está mal. Cualquiera diría que era ‘il capo’ y no un testigo. Después se ha encontrado con dos defensores de primera división. Uno, el abogado de Bárcenas, que, por lo que se ha visto, se ha convertido en abogado defensor de Rajoy y ha tratado de boicotear la intervención del abogado denunciante con interrupciones constantes. Y, dos, el propio presidente del Tribunal que ha permitido ciertas chulerías a Rajoy y ha declarado impertinentes las preguntas que podían poner en un brete al presidente del Gobierno.

Así se las ponían a Fernando VII. Entre estos privilegios, sus amantísimos defensores y su ignorancia sobre los temas que le podían poner en un brete, se ha desarrollado la intervención de ‘il Capo’.

Miren ustedes, hay mucho que comentar sobre esta actuación de Rajoy, pero yo me quedaría con algo tan obvio que no entiendo porque no han profundizado en ello los abogados acusadores o la fiscal. Y es su repetido frase: ‘yo no me ocupaba de las finanzas’ o ‘no era el responsable de las cuestiones económicas’.

Vamos a ver, ¿desde cuándo un presidente de una entidad –sea la que sea--  no conoce nada de las finanzas o no se ocupa nunca de la parte económica? ¿Acaso un director de una campaña electoral no sabe cuál es su presupuesto para gastar, como ha manifestado? Esto nos lo dice un tipo que basa todo su triunfo político como presidente del Gobierno en las medidas económicas tomadas. Un personaje que presume de habernos sacado de una crisis económica. Un elemento que se ha pasado los últimos seis años hablando de la economía del país.

O sea, a la conclusión que me lleva es que siendo presidente del Gobierno tiene como prioridad las cuestiones económicas –de ahí los recortes, los presupuestos inmorales, las decisiones que han provocado desigualdad--, mientras que, sin embargo, como presidente del PP no tiene responsabilidad ni sabe nada sobre las finanzas del partido. ¿Es que puede haber alguien que se trague esto? ¿Acaso es, según donde actúa, el Dr. Jeckyll o Mr. Hyde?

Es, simplemente mentira, como casi todo lo que habla. Ha sido un espectáculo denigrante, donde Rajoy ha tratado de no salir trasquilado para su gente, aunque para los demás haya dejado un rastro apestoso que confirma su implicación en la corrupción de su partido. Si tuviera un mínimo de decoro o viviera en otro país europeo, hoy –aunque antes también lo tendría que haber hecho— debería dimitir. Claro que sus queridos votantes y Ciudadanos –su partido B-- le ayudan a mantenerse vivito y coleando, aunque de cara a la galería echan pestes. ¡Hipócritas!

Salud y República

1 comentario:

Genín dijo...

Pues ahí lo tienes, de nuevo se sale con la suya haciendo a los demás tururú, y a seguir gobernando en minoria, jajaja
Nunca pensé que iba a decir esto, pero teniendo en cuenta los políticos que tenemos, de cuarta categoría y que persiguen el poder, este tío me empieza a caer bien...jajaja
Salud