02 diciembre 2011

Nicanor Parra, el anti-poeta

Ha tenido que vivir hasta los 97 años para recibir el premio Cervantes. Chileno de nacimiento, matemático y físico, su amor por la literatura le llevaron a dedicarse a esta materia.

Siempre ha buscado romper con lo conocido. En todo lo que ha hecho ha estado presente su originalidad y su falta de normas, atreviéndose a crear sus propias reglas.

Nicolás Parra  dibujo

Lejos del mundanal ruido, no le gustan las entrevistas y menos los homenajes. Vive para sí, en su libertad infinita, siempre ha escrito lo que ha querido, sin someterse a encargos ni mandatos. Difícil de encasillar en clasificaciones, habría que tildarle de anarquista provocador, ecologista por necesidad que diría él. Maestro sin escuela que ha creado escuela. La antipoesía. Una poesía con anti-héroes, tratada con sarcasmo e ironía y con un modelo literario nuevo, cercano al lenguaje cotidiano y lejos del academicismo.

En Madrid, tuve la suerte de ver una exposición del poeta, hará unos diez años, en la sala de exposiciones de Telefónica, y sin duda, encontré en Parra, el poeta más visual que conozco. Sus palabras acompañadas de dibujos sencillos, como guías y explicación, formaban cruces de grafías que descubrían los misterios de su obra original y rotunda.

Es el tercer chileno que recibe el premio Cervantes, después del novelista Jorge Edwards y de Gonzalo Rojas. Él mismo en su descaro provocador, que no por egocentrismo, se ha propuesto para el Premio Nobel de literatura, y varias veces ha optado a él. Allí le siguen esperan otros dos grandes poetas chilenos: Gabriela Mistral y Pablo Neruda.

A un hombre con una vida larga y plena, con multitud de poemas publicados, con muchos premios en su haber, hoy le han adjudicado el Cervantes. Merecido premio al que ya había optado en años anteriores.

Quedamos a la espera de que al recibir el premio, ojalá que en persona –su edad puede ser un inconveniente para el viaje transatlántico— nos regale su anti-discurso que, sin duda, nos volverá a sorprender.

Escuchen ustedes, como se autorretrataba hace unos años:

Salud y República

4 comentarios:

Felipe dijo...

Nicanor Parra es,ante todo,un transgresor y un hombre no sometido a reglas.Hoy se diría un "antisistema".

Sin embargo,bajo la transgresión y el "anarquismo" se esconde un hombre de una calidad humana excepcional y una inteligencia poco común.

Y lo más importante,ha vivido como ha querido y ha hecho arte como ha querido sin patrones que le encorsetasen.

Me he alegrado de este premio,aunque pienso que a él le trae al pairo.

¡Salud y República!

Neogeminis dijo...

Confieso que he tenido que leer que le han otorgado el Cervantes para leer algo de su obra. Seguramente ha de merecer sobradamente este reconocimiento que, por fortuna le llegó en vida.
Un abrazo

Genín dijo...

Han tardado mucho en darle el premio, para mi gusto...
Salud

mariajesusparadela dijo...

Ese dibujo lo he visto con otra leyenda.

Cuánto me queda por leer y saber.