14 marzo 2019

El PP cabalga desaforadamente por la ultraderecha


Y es que cada vez que los peperos tratan de proponer actuaciones políticas, cuyos sujetos son las mujeres: la cagan. Y esta vez de una forma bochornosa, inhumana y despreciable.

Es difícil de entender que las mujeres del PP no digan ni mu y traguen con lo que su partido propone. Su intención de acercarse, cada vez más, a Vox, con el fin de competir electoralmente con este partido –al igual que le pasa a Ciudadanos--, le está llevando a proponer medidas que le retrotraen al siglo XX, como mínimo.

Las declaraciones sobre la violencia de género de los peperos fueron de armas tomar, tratando de igualar a hombres y mujeres en un problema que sufren de forma casi total las mujeres. Por otro lado, fue el mismo Pablo Casado, quien hace unos días sugirió que las mujeres embarazadas deberían saber que es lo que tenían dentro, en un alarde de superioridad machista con el fin de defender el aborto.

Bueno, pero lo anterior no es nada. Lo último clamaría al cielo si existiera. Y es que pretenden comerciar con los hijos de las mujeres inmigrantes sin papeles. Algo tan inédito como asqueroso, que sin duda celebra hoy Vox, ya que les está promocionando su programa.

Pues sí, dicen que si las mujeres embarazadas sin papeles dan en adopción a su hijo, dejarán que se quede en el país. O sea, la cosa queda clara: niños a cambio de no expulsarla. Claro que tampoco es para siempre. O sea que además, cuando pase el embarazo, desaparece el blindaje –así lo han expresado--, volviendo a estar en disposición para ser enviada de vuelta a su país. Total, se trata de un pago simulado y en diferido, otra vez, claro que en esta ocasión comerciando con niños. ¡Qué barbaridad!

O sea que criticamos y perseguimos a las mafias que comercian y saquean a los inmigrantes y sin embargo, un partido, como el PP, es capaz de cambiar –como si de cromos se tratara— adopciones de niños por permiso de residencia temporal.

Parece que el problema de la pirámide de población –la falta de nacimientos— pretenden arreglarlo comprando niños inmigrantes, como si fuera una solución. Claro que no se preguntan las causas verdaderas de la escasa natalidad de este país: Paro, empleo precario, falta de ayudas a la natalidad, la discriminación de la mujer trabajadora, etc.

En fin, es difícil que nos sorprenda algo viniendo de los peperos comandados por Casado –quien definitivamente ha decidido remar en el mar de la ultraderecha--, pero parece mentiras que medidas como ésta puedan ser propuestas por alguien al frente de un partido que dice ser democrático, constitucional y defensor de los derechos humanos; que hace de la patria y la bandera sus más altos valores, mientras que su enseña –más próxima al aguilucho que al escudo-- parece servir para envolver, cual papel de regalo, a niños inmigrantes.

Habíamos visto que el PP era un partido que ha mantenido una red mafiosa de corrupción, bueno pues ahora, unamos lo que piensan hacer, en el caso de gobernar, con las mujeres y los niños inmigrantes.

Y lo más grave, parece que todavía puede haber un 20% de electores que voten a este partido. Si el PP llegara a gobernar, además ya sabemos como se las gastan sus dos compañeros de viaje, sería para largarse de este país. En nuestras manos está, no hagamos que España sea otra Hungría, otra Italia, otra…

Salud y República

03 marzo 2019

La derecha extrema emponzoña la precampaña electoral


Empezamos bien. Extremando el apocalipsis político que las tres derechas venían ejerciendo desde la moción de censura que echó a los corruptos del poder.

Poco hay que decir de Vox, pues todo el mundo sabe, o debería saber, hasta que punto está dispuesto a llegar, si algún día tiene poder real: Fascismo puro y duro.

Del PP, decir que cada día está más cerca de Vox no es ninguna exageración, basta ver cómo vocifera, insulta y miente su líder Casado, quien ha decidido taponar la salida de sus votantes por la derecha, por lo que cada día sus intenciones son mas extremas y se distancian más de la derecha civilizada, presumiendo de centristas, a sabiendas de que les pilla lejos pero con la convicción de que les da vergüenza decir que son de derechas.

Pero aún hay más, hay que ver a la portavoz pepera en el Congreso: Dolors Montserrat –su nivel intelectual no llega a ordenanza de tercera, y se limita a repetir lo que dice su capo, eso sí, mucho peor y sin convicción— que cada vez que habla sube el pan. Pretende seguir los pasos de su antecesor: Rafael Hernando, aún siendo éste último más duro, que tenía unos recursos dialécticos de los que la pobre Montserrat carece.

Y por si fuera poco el PP ha colocado como aspirante a capitanear la Comunidad de Madrid a Isabel Díaz Ayuso, que podría perfectamente estar en Vox. Una mujer que habla contra la violencia de género de forma descarnada y que dice pretender acabar con ‘la dictadura feminista’. Por cierto, mentirosa y claramente maliciosa, defensora de Aguirre y Cifuentes sin complejos, mintiendo al hacer comparaciones en el caso de la segunda y omitiendo la corrupción de la cloaca que ha impregnado a la primera. Otra joya de la corona.

Y nos queda Ciudadanos, un partido que presume de ser colectivo y sin embargo es el más vertical de todos, teniendo a Rivera y a sus adláteres íntimos (bien podría ser una empresa llamada Rivera y Cía) como única referencia en el partido. Cada vez se parece más a un equipo de fútbol. Su única preocupación es fichar a personajes conocidos, bien del mundo de la farándula o bien del mundo de la política o de otras esferas.

Empezó con artistas trepas como Cantó o Felisuco, para seguir con fichajes estrellas como Valls, un personaje que fue primer ministro en Francia y que tras su estrepitoso fracaso en la nación vecina, al no poder colocarse allí, optó por convencer a Rivera para ser candidato a la alcaldía de Barcelona. El caso era no quedarse en el paro.

A eso han seguido fichajes de otros partidos como el exministro socialista Corbacho, a quién llamaba en sus tiempos: rey del paro, o a fichajes peperos como la presunta corrupta Silvia Clemente (ya saben que Ciudadanos combate la corrupción sólo cuando no se da en sus filas) o a Bauzá, al que el PP ya había liquidado en sus filas.

Y todo ello, tanto en Ciudadanos como en el PP, destilando odio y mentiras. Siempre en un empeño por aumentar el conflicto y la crispación, sus declaraciones –fake news— tratan de dar la razón a Goebbels, del que cada vez están más cerca. Ya saben, aquello de que repitiendo mil veces una mentira, ésta se convierte en verdad. Y tanto monta, monta tanto, Rivera como Casado, tienen su baza electoral mayor en mentir sobre Cataluña y en prometer el 155 si llegan a ganar.

Nunca les ha interesado mejorar la vida de los españoles, es más, el PP, con Rajoy al frente, ha desmejorado notablemente el Estado del Bienestar, mientras que con su política anticatalana ha conseguido que los independentistas pasaran del 15% al 48%, en diez años. Un gran logro. A este objetivo pepero hay que unir la absoluta inacción de Ciudadanos, que, a pesar de ser el partido más votado en Cataluña no ha sido capaz de generar ningún diálogo para tratar de resolver el conflicto. El gran mérito de Inés Arrimadas, la líder catalana de Ciudadanos, ha sido superar a Rajoy en la inacción para resolver el conflicto y en odio. Eso sí, ella, una vez que no ha hecho nada por resolverlo, ha decidido dejar Cataluña y saltar al Congreso de los Diputados.

Un panorama difícil, donde la izquierda más allá del PSOE tiene que reaccionar y conseguir el apoyo electoral necesario para que ese tridente ultramontano, aznarista y fascistoide, formado por las tres derechas, no pueda formar gobierno. Es el momento, ahora o nunca, en menos de dos meses puede ser tarde.

Salud y República

09 febrero 2019

Mañana: ¡Resurrección!


Pues sí. Ha llegado el día. Y no se trata de Lázaro, que ese ya tuvo su momento, sino del Siglo XX. Un siglo que parecía muerto y que vuelve con fuerza, que amenaza con quedarse, con sus nodos en blanco y negro, con su caspa totalitaria y su Sección Femenina.

Un siglo lleno de episodios únicos. Se trata de la resurrección de la cruzada nacional-católica, de la persecución de los rojos, maricones, vagos, maleantes y gente de mal vivir. Ha llegado el momento.

Escondidos, con pequeñas salidas de la cueva, han permanecido el siglo XXI, disimulando, pero esperando el momento. Y han salido para luchar contra esta España que les ha privado de sus valores fundamentales, de policías grises, de curas con sotana, y de ser la reserva espiritual de Occidente.

Es una cuestión de honor, de recuperar valores que les ha querido extirpar la democracia. Quieren defender esa España, cuya unión fabricaron Isabel y Fernando, y que hoy puede deshacerse como un azucarillo. En nombre de la patria tienen que acabar con esta panda de gobernantes de pacotilla que se permiten libertinajes y ultrajes y que pretenden vender la Patria a los independentistas e imponer el Estado democrático por encima de los valores auténticos.

Quieren volver al blanco y negro, a las películas bravas y patrióticas como Raza o A mí la legión. Esas que enseñan la pureza de nuestra superioridad imperial. Todo bajo una bandera cuyos colores sangre y oro, reflejan la venganza y la plutocracia, para ellos.

Pretenden, por mor de sus deseos españoleros y la unión Iglesia y Estado, hacer de El Valle de los Caídos su catedral de culto, de El Escorial la octava maravilla del mundo y de la Mezquita de Córdoba su principal monumento conquistado, hoy llamado por ellos la Catedral de Córdoba, eso sí, a coste cero gracias al bueno de Aznar, su padre ideológico.



Ahí están: Ciudadanos, Partido Popular y Vox, esa triple alianza derechona que desciende del Padre Aznar, subidos de tono y en aras de constantes mentiras e insultos pretendiendo hacerse con el poder, sin ningún miramiento, y con insultos y acusaciones falsas que repiten constantemente para fijarlas en el imaginario del colectivo derechoso. Eso sí, sin mover un dedo por el diálogo y, sin embargo, dando todo por mantener, aunque sea a hostias, esa Unidad inamovible que no existe.

Por cierto, una curiosa alianza, donde Ciudadanos disimula y dice no querer estar con Vox, al igual que decía de la corrupción del PP, y sin embargo, mantiene –eso sí, con la nariz tapada y sin mirar a Macron--, una unión que les delata, por mucho que traten de disimular.

De momento, al igual que hicieron los árabes, han empezado a conquistar España por Andalucía. Y las primeras medidas del gobierno reconquistador ha sido otorgar a la pata más extrema del trío, Vox --el más auténtico baluarte de la España pura: la Una, la Grande y la Suya—, la comisión de Cultura y Patrimonio Histórico. Paradójico, pero significativo. Los seguidores de Millán Astray que gritó: “Muera la inteligencia”, y los que llevan en su programa la desaparición de la Memoria Histórica son hoy los responsables de esa comisión.

Pero ese ha sido el comienzo. Mañana pretenden comenzar con la reconquista de Madrid, con el ‘sí pasarán’ de Celia Gámez, con eslóganes y proclamas pretéritas, dignas de hace cincuenta años. Se han convocado en la Plaza de Colón --bien podrían haberlo hecho en la Plaza de Oriente y quedarían perfectamente encajados--, para solicitar que vuelvan los viejos tiempos.

Hablan de veinte mil personas como mínimo, a sabiendas de que serán más y así parecerá un éxito. Veremos si son capaces de ser más de medio millón como en la manifestación de las mujeres del 8 de mayo pasado.

Y para conseguirlo, lucharán como Flechas y Pelayos, o como Roberto Alcázar y Pedrín. Eso sí: “Todos juntos y en unión, defendiendo la bandera de la Santa Inquisición (perdón: Tradición)

Salud y República

P.D. A mi parecer, queda pendiente una manifestación en toda España a favor del diálogo y la democracia, antes de que nos tapen con sus falsas diatribas

05 febrero 2019

Los mamporreros de Trump


Sánchez ya ha decidido unirse a sus amigos de Europa y, por supuesto, al gran capo americano que, con la ayuda europea está a punto de obtener un orgasmo bélico de primera magnitud.

Que la situación es difícil, sin duda. Que Maduro no es Chávez, por desgracia para Venezuela, y que necesita un recambio, también es verdad. Pero que de ninguna manera se puede defender un golpe de estado (hasta ahora incruento, ya veremos lo que dura así) y que hay otras vías para ayudar al pueblo de Venezuela sin tener que partirlo en dos, ya lo han dicho desde la ONU, desde México y desde Uruguay. Mientras tanto, Europa vuelve a ser un monaguillo del gran Trump. Y Sánchez cae en la trampa, siguiendo no sólo a Trump, sino también a las derechas españolas. ¡Qué error!

El riesgo de un ataque militar, así lo ha confirmado el presidente Trump está en su agenda. Y ya sabemos cómo es este individuo, al que le gusta más las andanzas bélicas que a un tonto un lápiz. Con este hombre en la Casa Blanca podemos ver con mucha probabilidad un nuevo dejà-vu de Irak, Libia o Siria. Y, entonces, ¿qué hará Sánchez? ¿callará? ¿se unirá? o simplemente se arrepentirá. Porque con la convalidación de Guaidó como presidente venezolano ha ayudado a encender una mecha cuyas consecuencias son difícilmente previsibles.

Eso sí, si ocurriera –esperemos que no--, y Sánchez ya no fuera presidente del gobierno, porque las derechas hubiera alcanzado el poder, no les digo nada, nos embarcarían en nombre de no sé que armas de destrucción masiva –quizá el petróleo y las riquezas naturales— en una nueva versión aznarista de la guerra de Irak.

A Trump le importa un carajo la democracia, más bien le estorba. Su afán de poder le hace traspasar sus límites y sólo es posible pararlo parcialmente con las instituciones estadounidenses, que existen a su pesar. En este caso a Trump le importa el petróleo y jugar a las guerras para así utilizar y gastar el armamento que tiene en exceso.


Este jovenzuelo, el tal Guaidó, indigno subalterno de Trump, se ha autoproclamado Presidente en un mitin. ¿Por qué no lo hizo en la Asamblea Nacional de la que es presidente? No está seguro de contar ni con los suyos. No todo el mundo acepta el golpe de Estado, incluso en la oposición a Maduro. Simplemente ha cumplido las órdenes yanquis. Ni más ni menos.

Lo que sabemos ya es bastante para esperar lo peor. Con el ejército venezolano en contra, USA tratará de imponer con su fuerza una guerra difícil que llevará a Venezuela a un estadio no deseado. Mientras tanto, el seudopresidente ya ha sorprendido a tirios y troyanos, puesto que a pesar de que se le ha reconocido, en parte de Europa, como interino y cuyo único fin es convocar elecciones, ya ha advertido que el plazo será entre nueve meses y un año. Y ya sabemos, por experiencias anteriores que otros golpistas –Pinochet, Videla, etc.--, cuando dieron el golpe de Estado prometieron también elecciones libres y se mantuvieron, hasta que los echaron, en sus puestos.

No hay otra, la solución es una mesa donde se dialogue y se llegue a una situación que permita una mejora considerable en las condiciones de vida del pueblo venezolano, eso sí, con acuerdos y sin dejarse llevar por el gran guerrero americano, cuya intención es conocida. Que se forme esa mesa de diálogo, en vez de enfrentar a dos presidentes y dividir al país. La mejora de Venezuela no pasa por esa derecha reaccionaria amiga de Trump, que pretenderá perpetuarse en el poder e instalar una dictadura, sino por una mesa de diálogo con ayuda internacional que permita convocar unas elecciones libres y democráticas.

Por cierto, ¿a nadie le extraña que Venezuela sea considerada una dictatura y, sin embargo, Arabia Saudí, China y muchos otros países totalitarios sigan adelante con el apoyo de Occidente, sin que ‘los guardianes interesados de la democracia’ no digan ni mu?

Sánchez se ha equivocado y por bien del pueblo venezolano esperemos que su decisión no termine como el rosario de la aurora. Los monigotes de Trump no sirven, ya sabemos cómo estaba Venezuela antes de Chávez. O mejor dicho, sólo sirven para que Trump consiga un orgasmo monumental gracias a la ayuda de sus mamporreros.

Salud y República

18 enero 2019

Quo vadis, Errejón?


Uno, que ha seguido desde dentro, desde hace más de treinta años, las traiciones y cuchilladas dentro de IU, hoy vuelve a ver cómo en el partido amigo, Podemos, se vuelven a repetir las mismas formas que tratan, de manera directa o indirecta, de acabar con la organización.

Errejón, ¡así no! Todo el mundo tiene derecho a discrepar, a tener ideas distintas de las que tienen la mayoría de sus compañeros de partido. ¡Faltaría más! Lo que no se puede hacer es --después de haber perdido la batalla de Vistalegre, después de haber aceptado la posición del partido y presentarse a las primarias-- de forma brusca y sin consultar, ni tratar de convencer a la mayoría del partido, buscar una fórmula personalista que no está recogida en su organización y que se presuponía que podía romper el partido.

Y todo ello explicado con mentiras. Ha defendido que las siglas son una herramienta, y no seré yo quien diga que no. Ahora bien, lo que no es más importante que un partido, son sus militantes por muy listos que sean o se lo crean.

También ha tratado de justificar esta traición afirmando que se trata de ampliar la base de electores progresistas, cuando una persona inteligente –y Errejón lo es— sabía que su acción iba a provocar una crisis de dimensiones mayúsculas.

Qué decir de la forma. Esperar a que Pablo Iglesias esté de baja de paternidad –recordemos que dice que la chispa que ha encendido esta opción, ha sido los resultados en las elecciones andaluzas, y esto ha ocurrido hace un mes y medio— y contárselo al líder de la formación, cinco minutos antes de escribir el twit y hacerlo público, no parece sino una manera burda, inesperada, inmoral e injustificada. Se lucha desde dentro para conseguir lo que se quiere, y si no se puede obtener hay dos posibilidades, se acepta la posición de la mayoría o se marcha uno sin provocar tensiones o ruidos.


Seguramente fue un error abrir una vía de distensión al aceptar que Carmena, cuyo liderazgo nadie de la izquierda pone en duda, torciera el brazo a Podemos y le impusiera, como condición para repetir, ser quien confeccionara la lista de Más Madrid, olvidando que, Carmena no ha estado sola sino que para conseguir ese liderazgo ha necesitado el apoyo de concejales y de gente de otros partidos como Podemos, Equo o Izquierda Unida.

Errejón ha demostrado su hipocresía y su ‘trepismo’, anteponiendo –en contra de lo que él pretende hacernos creer— su ambición personal, sin importarle crear la crisis más importante de su partido y de la izquierda, cuyas consecuencias negativas pueden llegar a ser gravísimas.

De no volverse atrás, y parece muy improbable después del paso que ha dado y el daño que ya se ha hecho, Errejón competirá con otro partido (Más Madrid) contra Unidos Podemos en Madrid. ¡Qué tristeza!

Se vuelve a demostrar la capacidad destructiva de la izquierda progresista. De nuevo a sufrir, de nuevo al suelo. Eso sí, para levantarnos con más fuerza, para tratar de aceptar que hay que aprender, de una vez por todas, que por encima de los personalismos están las ideas. Mientras, es posible que sin tardar demasiado, quizá después de las elecciones de Mayo, Íñigo Errejón nos combata desde el PSOE. ¡Qué pereza y qué tristeza!

Salud y República

09 enero 2019

Teatro en la Triple A (Alianza Antidemocrática Andaluza)


Es curioso ver cómo un partido menor, el quinto del escenario andaluz, puede, con el fin de hacerse con el poder en Andalucía, alimentar e invitar al franquismo. Vox dirige el concierto, Ciudadanos sacó entrada pero no está en la sala y el PP escucha, con cierto deleite, este espectáculo vomitivo que nos quiere volver al nacional-socialismo.

Y es que están dispuestos a ganar a toda costa, cueste lo que cueste. Es verdad que Ciudadanos esconde, ahora, la cara. Aunque hay que recordar que nada más conocerse los datos electorales andaluces, hicieron cuentas con los 12 votos de Vox y así lo confirmaron ante la opinión pública, para después concertar la mesa del parlamento, desplazando a Adelante Andalucía para colocar a Vox, a pesar de tener un resultado inferior.

Qué decir del PP, a los que los chicos de Vox –qué, como todos sabemos, no es sino una sucursal extrema del PP— les tiene en una reunión en la que pretenden acordar algunos acuerdos de carácter estrafalario, inconstitucionales, todos apolillados y carcomidos, con olor a naftalina.

Para quien quiera leerse las diecinueve propuestas programáticas (ya promete un programa electoral que ocupa seis páginas), puede entrar en este enlace:  http://cadenaser00.epimg.net/descargables/2019/01/08/d92914a2134ec57887c992ab2c2c6912.pdf?int=masinfo.

No voy a hablar de todas ellas, basta con que echemos un vistazo a algunas, para tener una opinión clara de lo que pretende este partido extremo.

Hay algunas que se las podría calificar de insólitas y si no fuera porque su repercusión puede traer consecuencias fatales, tendríamos que descojonarnos de un partido que pretende tales desmanes.

Un ejemplo claro, dicen, es la pretensión de que la presidenta de la Junta condene el discurso de odio que algunos políticos y medios de comunicación mantienen contra Vox. Pues eso, ahora cualquier sesión de investidura, de presentación de presupuestos, de mociones de censura, de control, etc. podría estar precedida de declaraciones que ‘repararan’ el daño hecho por declaraciones a algún partido, por otros partidos o medios de comunicación. Algo inédito, que trata de reprimir el derecho libre de expresión y provocar la censura.

Otra medida curiosa aunque peligrosa es la propuesta del cambio del Día de Andalucía. Llevándolo al 2 de enero, fecha en la que terminó la Reconquista en Granada. Imagínense qué bonito, qué histórico, qué patriótico. Qué dirían los países árabes, ¿o acaso no reaccionaríamos si se marcara el día de Gibraltar con la fecha de la destrucción de la Armada Invencible? Por otro lado, tratan de vaciar y terminar con la Comunidad Autónoma Andaluza, puesto que hoy el día de Andalucía, el 28 de febrero, es cuando se inició el proceso autonómico con las primeras elecciones.

Las medidas más retrógradas, regresivas y reaccionarias (no son conservadoras, van más lejos, su fin no es conservar sino dar marcha atrás) son las que tratan de derechos de las personas. Empiezan con los inmigrantes, a los que quieren echar de un plumazo por ser ilegales y con especial énfasis a los que proceden de países islámicos, por los que parece que les tienen tanto amor como el que demostró Hitler por los judíos.

También quieren desproteger a cuerpos sociales que tienen una debilidad histórica, demostrada con datos, y se quieren cargar: La ley de violencia de género, la ley de defensa del colectivo LGTBI, la ley de igualdad de género, o la ley de la Memoria Histórica. Eso sí, promoviendo leyes que defiendan la caza y la tauromaquia, para compensar… Muy toreros, pero machistas, homófobos y xenófobos.

Aunque hay más propuestas burdas, basta que las lean, no quiero dejar de señalar la que, dentro de la enseñanza, defiende la educación diferenciada por sexos (niños: azul, y niñas: rosa), ya saben, como la que ha anunciado la ministra de Bolsonaro.

En fin, hay otras burdas propuestas que nos hacen retraernos a tiempos lamentables que creíamos superados. Vuelve la carcoma, lo rancio. La amenaza a la democracia ha llegado, mientras, las otras derechas a lo suyo, unos disimulando y otros tratando de igualarlos. Eso sí, ya verán como, con las excusas oportunas, llegarán al pacto. La AAA ha llegado, pretende quedarse. Tengámoslo en cuenta y colaboremos para evitar que en Mayo sea su alternativa definitiva.

Salud y República  

05 enero 2019

Las mujeres: objeto de pacto en Andalucía


Estos fascistas de Vox, con los importantes resultados en Andalucía, andan crecidos y quitándose la careta por tiempos. El primer golpe en la mesa lo han dado al querer derogar la ley de Violencia de Género, un pacto apoyado por todos los partidos políticos.

Y es que se les ve el plumero, esperemos que no consigan lo que pretenden. Ciudadanos no quiere ni hablar de ello –aunque habría que saber lo que pactaron con Vox para tener un puesto en la mesa del Congreso andaluz--, y el PP ya está dando muestras de que esta ley le importa menos que el gobierno de Andalucía. Así, manifestaciones de Casado, de Teo García Ojea o de dos mujeres de la cúspide del PP, como Isabel Díaz Ayuso o Andrea Levy son cesiones claras y en consonancia con las razones que da Vox.

El PP ya no habla de Violencia de Género, ahora la llama Violencia Doméstica, mientras que Vox la llama Violencia Intrafamiliar. Se trata de no hablar de género para que no se piense en las mujeres. Ahora resulta que para estos partidos las agresiones no se dirigen a las mujeres, sino a todos los miembros de la familia. Clara intencionalidad en contra de las mujeres que son las que sufren violencia y son asesinadas mayoritariamente. Por cierto, que olvidan que muchos casos se producen fuera de lo que ellos llaman familia –la familia nuclear--, puesto que también se asesina a mujeres por el hecho de serlo fuera del ámbito familiar.

O sea, la debilidad que empieza a mostrar el PP obedece claramente a obtener los votos de Vox para su candidato Juanma Moreno, en la sesión de investidura. Les importa un pito las mujeres cuando se trata de obtener poder real en las instituciones, a cualquier precio. En definitiva, es lo que han venido haciendo desde siempre.



A las pruebas me remito. Anteriormente he mencionado las declaraciones de dos mujeres peperas que están en la dirección nacional. Una de ellas, la secretaria de comunicación, Isabel Díaz Ayuso, ha dicho, sin despeinarse:

"Nosotras muchas veces nos sentimos inmersas en ese discurso feminista que politiza todo y que lo hace todo irrespirable, que al final en los juzgados crea, muchas veces, indefensión hacia los hombres, a mi juicio, de una manera que clama al cielo"

Mientras que Andrea Levy, otra vicesecretaria del PP, tampoco se ha cortado:

“En el caso de las víctimas no miramos el sexo”. “En determinados crímenes hay hombres que están indefensos”.

En fin, de nuevo vuelve el blanco y negro, el NODO, el siglo XX. Vox, ese partido que es una extinción del PP, Y es que estas dos dirigentes peperas son mujeres machistas, que también las hay, por desgracia.

Esta puede ser la primera cesión, fagocitar a las mujeres en un acuerdo como si todos los miembros de la familia tuvieran las mismas expectativas de agresión, y como si los hombres no fueran mayoritariamente los agresores y las mujeres las víctimas.

Este es el primer punto que Vox quiere cambiar, veremos si lo consigue. El PP ya ha cedido en gran parte. ¿Cuáles serán las siguientes reivindicaciones que pretenderán hacer realidad los voxistas?: ¿La eliminación de las CC.AA. por una España Una, Grande y Libre?, ¿Salirnos de Europa o colonizarla?, ¿Hacernos cantar el himno español, al despertarnos?, ¿Entrar en guerra con el Reino Unido por Gibraltar? ¿Otorgarle la nacionalidad a Colón y nombrarle ministro plenipotenciaro del Imperio? ¿Nombrar como directores de las escuelas públicas a sacerdotes católicos? ¿Castigar con el paredón a la mujer que aborten por asesinas de género?

Ceder ante la Ley de Género puede ser la entrada a unas políticas de Vox de las que el PP tampoco está tan lejos. La única solución es combatirlas con la ley y con nuestros votos. No queda otra.

Salud y República

P.D. Hoy cuatro de enero, ya hay una mujer asesinada y otras dos manadas han violado a dos jóvenes. Vox lo tiene claro y como diría Aznar: Donde hay armas de destrucción masiva, siempre puede haber daños colaterales.

28 diciembre 2018

Franco los cría y ellos se juntan en Andalucía


Parece que la mesa del parlamento andaluz no es ni redonda ni cuadrada, simplemente es alargada, sí, alargada por la derecha, donde Vox, o sea la extremísima derecha, consigue un puesto, mientras que se acorta por el otro lado, el PSOE consigue dos miembros y Adelante Andalucía no está representada.

O sea, una versión de la proporcionalidad que es lamentable además de asimétrica, pues quedan, de los siete miembros, cinco para la derecha (uno representa la presidencia) y dos para la izquierda, cuando en el parlamento andaluz, la representación de la derecha la componen el 54% de los diputados y la izquierda un 46%. Y si lo hacemos por votos de los partidos que han conseguido representación en las elecciones últimas, la derecha representa un 51% y la izquierda un 44%.

Como se puede observar, el hecho de que la proporción de la mesa sea del 29% para la izquierda y un 71% para la derecha, es una distorsión que sólo puede obedecer a un cambalache que pretende actuar totalitariamente en el gobierno del parlamento.

Esta composición demuestra el despotismo con el que han empezado a actuar las derechas andaluzas, que aprovechándose de una mayoría mínima (54% contra 46%) han conseguido --en contra de lo que dice el propio reglamento de este parlamento— una amplia mayoría que pueda permitir anular la oposición al gobierno de esta institución.

La cuestión está clara, si se hubiera actuado de acuerdo a la proporcionalidad de los escaños, habría sido Vox quien no debería tener ningún miembro en la mesa. Sin embargo, unos con placer (el PP) y otros disimulando (C´s) han acordado con Vox, un pacto que permite –algo inaudito en Francia o Alemania, que la extrema derecha tenga voz y voto en la mesa que gobierna el parlamento andaluz.

Por cierto, Ciudadanos, después de la votación anómala, que ha permitido que Vox tenga un miembro en la mesa, ha ofrecido a Adelante Andalucía un puesto, a lo que se ha negado ésta formación, ya que, como bien dicen, ese representante les corresponde por los diputados conseguidos, y aceptar la falsa invitación de C’s significaría admitir una limosna que blanquearía la entrada de Vox. Maillo y Rodríguez ya han declarado que van a denunciar esta ilegalidad.


Claro que no es ésta la única vez que las derechas actúan de esta manera. Basta observar la mesa del Congreso de los diputados, donde el Partido Popular y Ciudadanos tienen mayoría absoluta (cinco miembros de las derechas contra cuatro de la izquierda) cuando sus diputados, como quedó demostrado en la moción de censura que destronó a Rajoy, son minoría, dándose el caso de que Ciudadanos tiene dos miembros con 32 escaños, mientras que PSOE y Unidos Podemos tienen también dos, eso sí, con 85 y 70 diputados respectivamente. Algo insólito que demuestra que las matemáticas se quedan fuera de las instituciones cuando la derecha llega al poder. Por cierto, esta mesa que no representa la proporcionalidad que existe en el Congreso es la que está jugando sucio, e invalidando propuestas del gobierno y de Unidos Podemos que en situaciones normales deberían pasar al pleno del Congreso para su discusión.

Pues sí, no queda sino dar la 'malvenida' a Franco y sus leguleyos que hoy, con malas artes, pretenden, sin rubor y en blanco y negro, volver al siglo XX y conseguir que Andalucía viva un nuevo NODO los próximos años.

Salud y República

16 diciembre 2018

¡Otro gobierno de armas tomar! Más gastos militares


No hay nada que hacer, aunque haya diferencias en cuestiones sociales entre el PP y el PSOE, en las económicas pocas, en política exterior y de defensa podrían tener el mismo ministro y no se notaría, actúan de forma similar, si no igual. Y así lo vienen haciendo desde siempre. Todo quedó confirmado con la adhesión a la OTAN y con Felipe González.

Pues sí, estos chicos socialistas siguen con pasos marciales a sus colegas del PP. Se ve que lo moderno es invertir en armas, aunque pueda parecer que existen otras prioridades. Y así han actuado. Ni más ni menos que además de los más de 5.000 millones que estaban previstos se han añadido otros 7.300. Una maravilla.

Ha habido que empujarles para que acepten cuestiones económicas de primera necesidad como el nuevo salario mínimo, y sin embargo simplemente aprietan el botón del dinero y se sacan de la manga más de siete mil millones para jugar con armamento moderno y de nueva generación. Una verdadera maravilla. Al fin y al cabo, ser ricos como país, comporta que podamos invertir en estas cuitas.

Ya se les vio el plumero, cuando decidieron seguir vendiendo armas a Arabia Saudí. La pela es la pela y los muertos son ajenos. Así es que sigamos jugando que es lo moderno y lo importante. Eso sí, como todo no se puede, habrá que sacar esa pasta de otros capítulos. Al fin y al cabo, somos los mejores y no necesitamos ese dinero para Sanidad, tampoco para Educación y menos para cuestiones sociales de segundo orden, como la Dependencia.

Eso sí, por si no lo saben, el PP y Ciudadanos no han puesto ni un problema. Va en su línea. Y ya el colmo, ese maravilloso líder americano, ese magnífico jefe de Estado, ese presidente del país más poderoso ya les ha felicitado. Y es que claro, al fin y al cabo no han hecho sino que seguir sus órdenes. Trump ha dejado la OTAN en papel mojado y ahora quiere que ‘sus aliados’ aumenten sus gastos militares en esa pasión que tiene por armar a todo el mundo, por hacer un mundo beligerante y obsesivamente peligroso. Y claro el PSOE no le iba a dejar mal. Ellos son gente obediente y sobre todo sumisa al poderoso.


En fin, nada nuevo bajo el sol. Eso sí, no deja de ser lamentable que este país que tiene tantas cuestiones recortadas y que a pesar de reconocerse que existe un crecimiento fuerte, no se han recuperado, se vaya por caminos bélicos. Pero claro, lo importante es lo importante y Trump el señor y dueño. ¡A ver quién le dice que no!

Toca esperar. Y hay que decírselo a los mayores –todavía no se ha arreglado lo de las pensiones--; a los dependientes –que siguen sin recibir ayudas o les otorgan limosnas--; a los profesores que mantienen unos ratios indecentes; al mundo de la sanidad cuya falta de recursos humanos hace que la lista de espera sea cada vez mayor; a los parados de larga duración; a los universitarios –cuyas becas siguen siendo mínimas y las matrículas elevadas--; y a tanta gente necesitada.

Una ofensa a todos los que creemos en el Estado del Bienestar y sabemos que necesita más medios. Porque no queremos que lo sustituyan por un facsímil de EE.UU., donde si tienes un accidente, para que te atiendan en un hospital, tienes que llevar la tarjeta de crédito en la boca, o para ir a la universidad, los padres tienen que estar ahorrando desde que nace el hijo.

No, las armas no son una prioridad. No queremos otro gobiernos de armas tomar. Estos gastos militarles responden a una petición Trump-era. Y que yo sepa no somos ninguna colonia norteamericana. ¿O sí?

Salud y República

06 diciembre 2018

El programa de Vox, un atentando contra la democracia


En fin, no sé lo que durará este artículo en mi página de Facebook. Ya me han censurado los últimos. No sé si será porque Facebook tiene tendencias Trump-istas o quizá son Vox-istas. Pero yo, que soy tozudo, insisto en la crítica, en este caso a Vox, el partido fascista.

Y es por lo que conocemos de su programa: o es anticonstitucional, o es populista y no profundiza para no pillarse los dedos, o simplemente es ridículo e irrealizable.

Entre lo que han escrito y sus intervenciones parece claro cuál es su ideología. Quizá haya que decirlo de nuevo, aunque sea obvio. Por si alguno de los que les ha votado o piensan votarles no se ha enterado todavía.

Por cierto, acaba de comentar el obispo de Córdoba que se siente alborozado por los resultados de las elecciones andaluzas. No se cortan ni un pelo, no vaya a ser que no se les identifique con el Nacional-catolicismo.

He aquí algunos retazos (aunque quien quiera leerlo entero puede entrar en esta web, donde se encuentran sus cien medidas prioritarias: https://www.voxespana.es/biblioteca/espana/2018m/gal_c2d72e181103013447.pdf):

·        Suspensión de las autonomías, con insistencia preeminente de la catalana. Y supresión del concierto vasco y navarro
·        Supresión de las policías autonómicas
·        Dotar de máxima protección a los símbolos nacionales como la corona, el himno y la bandera, además de la lengua española
·        Acciones para la devolución de Gibraltar y derogación de la Memoria Histórica
·        Incentivar las aportaciones españolas a la civilización universal y ensalzamiento de nuestros héroes
·        Deportación de los inmigrantes ilegales y de los legales que no se adapten a nuestra cultura
·        Aceptación de inmigrantes sólo si hay necesidades económicas.
·        Exigencia a Marruecos del total reconocimiento de Ceuta y Melilla
·        Suspensión del Estado Schengen
·        Rebaja radical del impuesto de la renta y de Sociedades al 20%, y del IVA al 4%
·        Amplio sistema de beneficios fiscales para las familias
·        Supresión de los impuestos de sucesiones y de patrimonio
·        Liberalizar el suelo
·        Eliminación del acceso gratuito a la sanidad para los inmigrantes ilegales y copago para los legales con menos de diez años de antigüedad
·        Libertad de elección de colegio por los padres
·        Impulsar una protección de la tauromaquia y de la caza
·        Derogación de la ley de violencia de género
·        Las bajas por enfermedad serán costeadas totalmente por el Estado
·        Prohibición del aborto
·        Recuperar la soberanía judicial, hoy cedida a Europa

En fin, un vistazo a estas medidas dicen mucho sobre la ideología de Vox. Totalitarismo con paternalismo, centralización sin autonomías, venganza en vez de justicia, lo privado sobre lo público, machismo contra feminismo, populismo delirante, los pudientes sobre los necesitados, pura demagogia y medias mentiras cuando no enteras, etc.

Y, algo que cualquiera puede observar, leyendo sus demandas: una imposibilidad total de realizarlas, no sólo por cuestiones de sentido común o de DD.HH., además por cuestiones económicas. ¿De dónde piensan sacar el dinero para costear lo que pretenden, si bajan estrepitosamente los impuestos? ¿O acaso confían en que les lloverá el dinero de su cielo, con ayuda del obispo de Córdoba?

Todo esto lo muestran enseñando la patita, ya veremos cuando nos muestren el cuerpo entero.

Salud y República


03 diciembre 2018

De luto: A Andalucía ha llegado la caspa


En el más puro lenguaje andaluz: ¡Vaya tela! Y no lo queríamos ver. Las elecciones andaluzas han conseguido tener acento europeo. Esa excepción que teníamos en España, ya se ha desquebrajado. ¡Somos europeos!

Y esto es sólo el principio. De no espabilar o de no conseguir cambiar el rumbo de la política, pueden venir más episodios que nos igualen a Austria, Hungría, Polonia o Italia. De momento ya estamos tocados por el mismo virus que Francia, Dinamarca, Holanda o Alemania. La ultraderecha ha acampado en el sur de España.

Aunque quizá lo más grave --siendo muy grave que un partido ultra, fascista, anticonstitucional, xenófobo, homófono, cutre y decimonónico haya conseguido entrar en el parlamento andaluz con doce diputados-- es que las derechas, tanto Ciudadanos como Partido Popular se han acercado tanto a su ideología para quererlo combatir, que se han visto inoculados por ese virus dañino.

No sé cuál puede ser la vacuna, pero sí sé que si no damos con ella podemos tener aquí, dentro de nada, otro país ejemplar donde el tal Santiago Abascal haga la competencia europea a los Salvini, Orbán, Strache, etc. de turno.

Los resultados de estas elecciones han sido demoledores. Desde los medios de comunicación a las empresas demoscópicas, nadie ha sido capaz de prever un resultado como el que ha obtenido Vox (doce diputados).

Hoy, el peligro no es una opción política. De ahora en adelante, está en peligro la democracia. Estamos en peligro todos. Si este partido fascista llega a tener poder real, pretende, dentro de sus intenciones, desmantelar nuestro sistema democrático.

Seguramente, todos los partidos tienen culpa. Desde luego, el PSOE que después de 40 años de gobierno andaluz, ha obtenido unos resultados diezmados que muy probablemente no le permitirán seguir gobernando. Entre otras cuestiones porque a su bajada impresionante (14 diputados) se añade que su posible socio, Adelante Andalucía, ha bajado también (3 diputados), con lo que la suma aritmética no alcanza el mínimo exigido.

Los casos de corrupción, el cansancio de muchos andaluces, la lucha de poder entre Díaz y Sánchez y otras cuestiones han acabado con el reinado de los socialistas andaluces. Mientras, Adelante Andalucía no ha sabido obtener ninguna rentabilidad de la bajada del PSOE y ha vuelta a obtener unos resultados inferiores a los de las últimas elecciones.

El Partido Popular, que hoy aparece como vencedor según sus fieles seguidores, ha sufrido otro varapalo importante, la bajada de siete diputados. Eso sí, gracias a la subida de Ciudadanos y a la aparición arrasadora de Vox, le puede permitir incluso presidir la Junta de Andalucía, aunque parece que Ciudadanos no se lo quiere poner nada fácil.

En fin, un dislate tremendo que supone un alto coste para nuestra democracia. Con un Vox desafiante y triunfador, y con Ciudadanos y Partido Popular queriendo competir ideológicamente con él, para llevarse sus votos. Hemos pasado de la Casta a la Caspa.

Nos espera un futuro incierto al que hay que hacer frente. Ni un paso atrás. Eso sí, alguien debería sacar conclusiones y comenzar a cambiar el paso. Las izquierdas no pueden quedarse viendo pasar el barco en llamas sin encontrar los extintores. Nuestra democracia está amenazada y, créanme, no sólo por Vox.

Salud y República

27 noviembre 2018

La familia es la familia: Juan Carlos y el príncipe Bin Salman


Es lo menos. Hay que defender a la familia hasta las últimas consecuencias. Y así lo hace el rey emérito. Sin pudor y con amorosas intenciones elige sus destinos con verdadera precisión.

En su momento, cuando estaban en el candelero las grabaciones de su ex amante Corina, se escondió como un conejo y no salió de Zarzuela durante unos días. Sin embargo, no ha podido resistir la atracción de ir a una prueba de Formula I, donde, de paso, ha podido saludar a uno de los suyos, un sobrino postizo pero tan real como él y tan querido como si fuera carnal. Lo mismo que nunca ha renunciado a sus raíces franquistas, Juan Carlos, siempre ha mantenido entre besos y abrazos, que el rey de Arabia Saudí era un hermano –tiene otro, el rey de Marruecos--, por lo que el príncipe que según la CIA y todas las instituciones y medios que han hablado del caso, mandó asesinar al periodista Jashoggi, es su sobrino virtual.

A pesar de la opinión del gobierno y de la Casa Real, de la puesta de perfil de Ciudadanos y del PP, estoy convencido de que el rey emérito buscó la ocasión para saludar a su pseudo sobrino. Ese que le ha dado tanto. Y el príncipe, lógicamente, encontró la ocasión para tratar de blanquear su acusación por asesinato con una foto que se ha difundido y comentado en medio mundo. ¿Cómo iba el bueno de Juan Carlos a saludar a un presunto asesino? Ese hombre que salvó a España de Franco (otro de sus familiares) y de un golpe de Estado. El hombre que se sacrificó por su país, aceptando una corona regalada por el gran genocida español del siglo XX, al que siempre defendió. Y el príncipe tan contento, y el ex rey tan familiar.

Y es que la familia es muy querida para Juan Carlos, muy querida (quizá su mujer y su nuera sean la excepción). Ya dicen que trató de intervenir para evitar la prisión de Urdangarín y que consiguió que su querida hija saliera inocente en un juicio donde la pobre no sabía nada, ni de lo que firmaba. Ahora toca no olvidar a la familia postiza, esa que le ha proporcionado grandes dividendos, comisiones y otras pequeñas zarandajas que le han hecho millonario.

Es lo que tiene tener un espíritu familiar grande y reflejar un amor a lo ‘Tony Soprano’, para darse cuenta de la importancia de la institución familiar y de que hay que defender como sea a una persona cuando se trata de ‘Uno de los nuestros’, aunque sean postizos, sobre todo si te han multiplicado tu fortuna exponencialmente.

Eso sí, todo supuestamente, puesto que como todo el mundo sabe, la inviolabilidad que la Constitución otorga al Jefe del Estado es total, pudiendo hacer de su capa un sayo, y volverse multimillonario de la noche a la mañana, o saludar con cariño a un supuesto dictador asesino, sin que tenga que dar ninguna explicación, y sin tener que enfrentarse a ninguna acusación.

Tampoco se le juzgue ni se le pueda interrogar en el Congreso, cuando ha dejado de ser Jefe de Estado, gracias a los partidos monárquicos como son el PP, Ciudadanos y el PSOE –por mucho que le duela, lo demuestra apoyando al monarca en todas las situaciones difíciles por las que atraviesa--.

Y es que matar elefantes, mantener alguna ‘querida’ que otra, hacerse muy rico sin saber cómo, abrazarse con monarcas criminales y otras pequeñeces –todas mantenidas con honorarios públicos, o sea pagadas por nosotros— son pequeñas cuestiones. Son, además de exageraciones cuando no mentiras, minucias, bagatelas comparadas con todo lo que ha hecho por los españoles y por la marca España. Con todo lo que se ha sacrificado por su patria, aunque la verdad no sé si su patria es Suiza o España. No me extraña que al gran político de la última hornada: Pablo Casado, se le llenen los ojos de lágrimas mientras exclama con energía y patrioterismo su ¡Viva el Rey!

Salud y República

20 noviembre 2018

Facebook se alinea con la Ley Mordaza


Espero que en esta ocasión Facebook no me oculte este artículo. Porque en aras de alguna denuncia de algún enemigo de la libertad de expresión, esta red social me ha amenazado en varias ocasiones con ocultar mis escritos. El último me lo ha vetado, haciendo caso de alguna denuncia de algún individuo fascistoide que pretende callar, con ayuda de esta red social, a una voz de la izquierda.

Cualquiera puede, si le interesa, leer el artículo prohibido en mi blog Kabila: http://rafa-almazan.blogspot.com/: ¡Qué mierda de Justicia! Ya ven ustedes, todavía hay alguien que defiende a esta Justicia lamentable, cuando desde dentro de la misma justicia las críticas y las dimisiones son el pan de cada día.



Así estamos, una red social, que al ritmo del aire de lucha contra la libertad de expresión, y con una denuncia de un desalmado, trata de ocultar formas de pensar que no van con su ideología. Algo insólito y que pone en riesgo uno de los grandes pilares de la democracia: la libertad de pensamiento y de expresión.

Corren tiempos difíciles desde que el PP impuso con su mayoría absoluta la ley mordaza. Y no lo digo por mí, que simplemente expongo lo que pienso, consciente de que poco puedo influir y de que tengo una audiencia mínima. Sin embargo, hay personas que han pasado por juzgados, llegando a ir a la cárcel por expresar sus pensamientos o por acciones que supuestamente pueden ser consideradas delitos de odio, cuando se consiente que haya franquistas, por la red y por las calles, exaltando y enalteciendo a un dictador criminal, en aras de la libertad de expresión, sin inmutarse y sin pudor, y con la aceptación de las autoridades competentes: la policía y la justicia.

¿Hasta cuándo va a estar vigente la ley mordaza? ¿Cuando va a cumplir Pedro Sánchez su promesa de acabar con ella?

En fin, un episodio más de una época oscura, donde la libertad de expresión se acorta para evitar criticas a la monarquía, la justicia, la iglesia, el fascismo, la banca etc., mientras que se permite que los franquistas campen por sus lares y alaben a un genocida. Ésta es la historia que nos está tocando vivir.

Mientras pueda, seguiré escribiendo lo que pienso, aunque, después de lo acontecido, me temo que me perseguirán y me censurarán en Facebook. Por si a alguien le interesa, siempre podrá ver mis artículos en mi blog: Kabila.

Salud y República (aunque no les guste)

09 noviembre 2018

¡Qué mierda de Justicia!


Sí. El asunto de las hipotecas ha sido el detonante definitivo. Una verdadera vergüenza perpetrada por incompetentes e influenciables juececillos, que siempre juegan a su mejor postor. Pero, sin duda, son más, muchos más los rotundos fallos de la justicia española.

Es verdad que hay cientos de jueces que seguramente cumplen con su función, no siempre fácil, pero también lo es que hay otros casos que han antecedido a la cuestión de las hipotecas y que demuestran, junto con ese caso, que la justicia española deja mucho que desear.

Por citar algunos casos, el del juez Ricardo González que en su voto particular acusaba a la víctima de La Manada y defendía inexplicablemente a los miembros de este grupo violador. Demostrando que entre los jueces hay energúmenos capaces de anteponer su asqueroso machismo al sentido común, sin que por ello tengan ningún tipo de crítica dentro las instituciones judiciales.

Recordemos la persistente insistencia en encontrar una violencia que no existió y acusar de rebelión a los políticos y líderes sociales de Cataluña. Empeñados, desde el fiscal a los jueces del supremo tratan de imponer criterios falsos a hechos conocidos.

Y qué decir del repaso que desde Europa le están dando a nuestro ‘querida’ cúpula judicial. Tanto desde Alemania, como desde Bruselas o Zurich, los jueces encargados de las causas del procès están refutando las acusaciones de rebelión con la que se trata de conseguir extraditar a los encausados.

Lo último es el caso de Arnaldo Otegui, al que desde el Tribunal de Estrasburgo le han dado la razón y han sentenciado que su juicio es nulo por injusto, algo que haría ruborizarse al más ‘pintao’, y que sin embargo no es sino otro signo de cómo funciona la justicia en nuestro país.

En fin, dislate tras dislate, error tras error, abusos judiciales, arbitrios partidistas hacen que nuestra Justicia haya perdido toda la autoridad moral y la confianza necesaria, y que se muestre como un poder caprichoso que se vence del lado del poderoso.

La justicia está politizada. Y el resultado lo estamos viendo. En un momento de mayoría absoluta, el PP (antes lo hizo el PSOE) ha copado la mayoría de los puestos del Consejo Superior del Poder Judicial que es quién se encarga en dirigir la justicia en España y nombrar a los miembros del Tribunal Supremo. De otro lado, el fiscal general nombrado por el gobierno hace que las decisiones que toma estén sesgadas por su signo ideológico.


Si la Justicia quiere volver a obtener esa confianza, que los ciudadanos no la dispensan, deben empezar con la dimisión de Lesmes y Díez Picazo. Autores, aunque no únicos, del desbarajuste injusto que han propiciado en el caso de la hipotecas.

Sin embargo, no es suficiente. Hay que reflexionar y reconocer que el gran problema es el nombramiento, apadrinado por los grandes partidos, del CGPJ y de la Fiscalía del Estado, que dirigen la Judicatura de forma tendenciosa y politizada. Por lo que convendría que la elección de los jueces se celebrara sin intervención del ejecutivo y del legislativo. Mientras tanto, no existirá la independencia judicial, puesto que los nombrados se sentirán en deuda con los partidos que les han nominado.

Salud y República

P.D. Por cierto, mañana a las 18.00 horas, en Madrid, concentración ante el Tribunal Supremo

06 noviembre 2018

La Iglesia y Francisco siguen en el Paleolítico


Parecía que cambiaría a la Iglesia. Un Papa progresista, decían muchos. Sólo escucharle traía aíres nuevos. Francisco entró en el Vaticano y parecía que se comería el mundo. Sin embargo, todo sigue igual. El mundo se lo ha comido a él.

Sí, o el mundo de la curia ha podido con Francisco, o simplemente engañaba cuando hablaba. En los últimos días la prueba ha sido clara y palpable. Después de varios años de soltar frases bonitas, con vientos de cambio, se ha soltado la melena y se ha quitado la careta.

Nada ha cambiado, al menos nada importante. Salvo los mensajes esperanzadores que se han quedado en nada. Porque cuando Francisco ha tenido que dejar clara sus opiniones lo ha hecho. Para él, abortar no tiene que ver con el derecho de las mujeres, es lo mismo que pagar a un sicario para resolver un problema. Es necesario recordar la definición de sicario de la RAE: ‘Asesino asalariado’. La verdad es que no sé si llama asesino al médico que lo practica o a la madre que lo sufre, o a los dos.

Y no se ha quedado ahí. Días después ha declarado que el cuerpo humano no es un instrumento y que la lujuria no cabe en el amor. Y ha llamado inmaduro al lujurioso o al infiel. Algo que ya decía el Cardenal Segura hace noventa años.

Eso sí, sobre el problema de la pederastia en la Iglesia, a pesar de haberlo condenado de forma contundente, ha mostrado una indulgencia clara con los acusados, a los que, como mucho, les ha cambiado de parroquia, o les ha apartado temporalmente de sus oficios, siempre dentro de la Iglesia, obstaculizando la labor de la justicia civil. Está claro que la lujuria de los curas pedófilos es comprensible y perdonable, mientras que la de los seglares es condenable.

Mientras tanto, en este país más papista que el Papa, la Iglesia:

·        Sigue acumulando miles de inmatriculaciones –algo así como el robo del siglo (eso sí, legal gracias a Aznar).
·        Sus mujeres –las monjas— siguen discriminadas y actúan como asistentas de los párrocos y obispos, cosiendo casullas y fabricando pastelitos, sin que se haya dado ni un solo paso en la igualdad de género.
·        En aras de un acuerdo caduco y trasnochado que ningún gobierno se ha atrevido a cambiar, sigue recibiendo subvenciones y dinero público a mansalva (según Europa Laica: 11.000 millones de euros anuales).
·        Juega un importantísimo papel en la educación pública, con su asignatura de Religión, gestionada por la misma Iglesia, eso sí, pagada con dinero público.
·        No paga impuestos: el IBI, por ejemplo. No sólo inmatricula activos inmobiliarios de forma arbitraria, sino que además no paga impuestos por ellos.
·        Como institución se adhiere siempre a las decisiones que benefician a los más poderosos (salvo Cáritas, a la que aporta el 5% de su presupuesto, ni más ni menos)
·        Se queda impávida y se hace la tonta, sin mover un dedo, para evitar que un dictador criminal y sanguinario, como Franco, se sepulte en la Catedral de la Almudena.

Claramente, la Iglesia Católica hoy se ha quedado anclada en tiempos de Maricastaña. Su apoyo a regímenes dictatoriales le ha dejado con un ADN tocado, que le hace actuar de forma injusta e inmutable, propia del pasado. Trata de influir en las decisiones políticas, en su propio beneficio, aunque esto suponga una actitud insolidaria y egoísta. Su máximo jerifalte no ha cambiado nada a pesar de sus palabras, sus promesas y sus proyectos. El vacío y la caspa lo ocupan todo. Y es que la Curia Vaticana es mucha curia, y Francisco habla demasiado.

Salud y República

Les adjunto unas viñetas del gran Manel Fontdevilla que hablan por sí solas: