25 junio 2015

Pablo Iglesias se equivoca

En mi opinión cerrar la puerta a una convergencia de izquierdas es un error que a Podemos y al resto de la izquierda les puede costar caro. Ayer se vieron Garzón e Iglesias para hablar de posibles convergencias. Y mientras Garzón hablaba de una candidatura popular donde entráramos todos los partidos de izquierda, Pablo Iglesias cerraba la puerta e invitaba a todos los que quisieran a entrar en Podemos.

Pablo Iglesias y Podemos están en su derecho, pero ese acto de prepotencia puede costarles caro. Y a las pruebas me remito.

Nadie puede negar que Izquierda Unida está muy lejos de sus mejores momentos. Tampoco se puede negar que hoy Podemos es la fuerza hegemónica, a gran diferencia, a la izquierda del PSOE (aunque ellos se empeñen en decir que no son de izquierdas). Pero todo eso no puede hacer que Iglesias y los suyos no sean capaces de ver las ventajas que supondría una candidatura donde además de Podemos, estuviera Izquierda Unida, ICV, Anova, Compromis, Equo y tantos otros partidos pequeños que podrían entrar en esa candidatura popular.

Alberto Garzón y Pablo Iglesias

Las pruebas a las que me refería son claras. Por poner un caso claro, en la C.A.M. si se hubiera presentado una única candidatura, en vez de haberse presentado IUCM (hoy en vías de desaparición, pero no sus votantes), el 4,3% que no sirvió para que esta fuerza tuviera representación en la Comunidad (el mínimo según la ley electoral es el 5%), hubiera dado a la izquierda cuatro o cinco diputados más, lo que habría hecho que, al igual que ha ocurrido en el ayuntamiento, la derecha hubiera quedado fuera del gobierno, y hoy Cifuentes estaría en la oposición, acompañando a su amiga Espe.

Pero vayamos más allá. Ha habido, que yo conozca, un par de sondeos después de las elecciones del 24 de mayo, con resultados muy parecidos. Si los analizamos vemos que Podemos obtiene un buen resultado que representa un tercer lugar con el 21,5% de los votos. Bueno, pues si a este 21,5% se sumara el 4,1% que obtiene IU/ICV y una estimación de un 3% que, calculando por lo bajo, obtendrían otras fuerzas de izquierda como Compromis, Anova, Equo y otras, llegaríamos al 28,6% de los votos, muy por encima de lo que muestra el sondeo que obtendría el PP, partido ganador, con un 24,5%. La suma del 28,6% más el 23% que podría obtener el PSOE, según el mismo sondeo, darían una mayoría absoluta clara.

Y es que hay que tener en cuenta la ley d´Hondt, que como se sabe beneficia de forma exagerada a los grandes partidos, hace que mientras que ese 4,1% de los votos que podría obtener IU/ICV, se convertirían en 5 ó 6 diputados si se presentaran solos, y, sin embargo, si se presentaran junto a Podemos, ese porcentaje mínimo pasaría a aumentar en 13 ó 14 los diputados que obtendría Podemos en solitario.

A todo esto, añadamos algunas cuestiones al margen de las del puro cálculo. Es un momento clave, Alberto Garzón cree de verdad en la unión y, por otro lado, se está limpiando de dinosauros la organización de Madrid de IU. Y, además, Izquierda Unida cuenta con una estructura organizativa extendida por todo el país que podría facilitar las cosas, algo de lo que todavía Podemos carece.

¿Vale o no vale la pena? Si se trata de ganar para cambiar, ¿cuál es el motivo de arriesgarse a no conseguirlo? ¿Alguien puede pensar que como dice Iglesias, los militantes de IU se van a pasar en bloque a Podemos y van a abandonar su partido? Si alguien piensa así se equivoca. Izquierda Unida, si Podemos insiste en intentar fagotizarla, se presentará con otras opciones como ICV, Equo, Anova, etc. y sacará un resultado contenido, que podría suponer una victoria de la izquierda, de haberse presentado juntos. Allá cada cuál con su responsabilidad, pero la cuestión la veo clara. No se puede perder esta oportunidad, porque puede ser única. Que los rayos de los buenos resultados no dejen que Podemos se deslumbre y deje de ver la realidad. La victoria puede estar cerca, no malgastemos esta ocasión. ¡Nos jugamos tanto!

Salud y República

2 comentarios:

Genín dijo...

A mi, Podemos, me ha decepcionado, esperaba otra cosa de ellos, mas amplitud de miras, en fin, una esperanza mas que se va...:(
Salud

Neogéminis Mónica Frau dijo...

El problema que ha tenido la izquierda desde siempre - al menos por aquí- es que piensan en las diferencias en lugar de los puntos de contacto. Se anteponen las discrepancias en lugar de empezar a acercar posiciones comenzando con las coincidencias que pudiese haber.
Un abrazo