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11 agosto 2012

Construyendo la ‘China europea’

Ahí está de nuevo el Banco Central Europeo lanzando mensajes, consejos y avisos demoledores para los países del sur de Europa. Ahora resulta que dicen que hay que bajar más los salarios y las indemnizaciones por despido, que hay que aumentar la productividad, naturalmente a costa del trabajador.

O sea hay que ganar menos, hay que flexibilizar más el despido. Total, bajar la calidad de vida y la seguridad en el trabajo de los trabajadores. ¡Por si éramos pocos parió la abuela! Pretenden crear trabajo con políticas restrictivas, en vez de políticas incentivadoras, cuestión desmentida absolutamente por la realidad. Bajar los salarios, disminuye el consumo y aunque pueda provocar el aumento de exportaciones se ve negativamente compensado con que se puede provocar una recesión que hunda la economía local. Lo que ya está ocurriendo.

Todo esto que puede parecer un error no lo es. Es fruto de una opción calculada por la cual se pretende trasladar el centro de operaciones de mano de obra barata, desde China y otros países del lejano Oriente, hasta el sur de Europa. Convirtiendo a Grecia, Portugal, España e Italia en la China europea.

Están consiguiendo acercar China a Europa. Para ello están provocando cargarse los derechos de los trabajadores y bajarles el poder adquisitivo (no sólo con bajarles el sueldo, sino con el aumento de impuestos). Convertir a los países del sur de Europa, hoy en crisis, en una fuente de mano de obra barata y más cercana. Y, sobre todo, dominada por los países europeos poderosos que les imponen sus reglas y su modelo económico. Simplemente nos están achinando.

Achinarse Forges

Los datos así lo confirman. Cada día nos parecemos más a China y menos a países europeos del norte. En condiciones laborales y en el precio de la mano de obra. Ellos, los poderosos, como ocurre también en China, cada vez lo son más, mientras que los trabajadores cada vez están más empobrecidos y esclavizados.

Ese es el modelo económico que nos quieren imponer, el neoliberal que hace más rico al rico y más pobre al pobre. Ni más ni menos. Un ejemplo claro se da en la venta de coches. La venta de coches ha disminuido en Julio un 17% y la venta de coches usados ha aumentado un 22,7% en el mismo mes. Mientras que la venta de coches de lujo aumenta de forma exorbitante.

Así es que Draghi ordena y Rajoy obedece, ya lo verán. Mientras que ellos, los poderosos –ricos, banqueros y políticos de derechas— se colocan para serlo más, los demás debemos pelearnos por un empleo que no existe y que en caso de que exista será cada vez más precario, con peores condiciones laborales y peor pagado.

El BCE debería preocuparse de su principal objetivo: cuidar del euro. Sin embargo, en eso no puede ir peor. El euro está hecho unos zorros y ellos tan campante. Draghi y sus muchachos tan contentos de ver que su palabra hace subir y bajar el pan pero les importa un pito el euro, por mucho que simulen que lo alaban. Lo importante es hacerse con una economía donde unos trabajen cada vez peor y por menos, y otros se hagan más ricos a su costa.

Es cuestión nuestra, levantarnos y decir basta, antes de que estemos todos atrapados por el nuevo modelo esclavista.

Salud y República

02 agosto 2012

El BCE nos vacila. Rajoy contento

Resulta que tanto esperar al jueves. Al día mágico. A la voz de su amo. Y resulta que el amo nos vacila y nos dice que quizá, pero que bueno, y que además que ya veremos y ojito que en caso de, tendremos que cumplir condiciones.

Total Draghi, el mandamás que nos putea, el italiano alemán, ha dicho que de comprar bonos y de las condiciones hablará la semana que viene. ¡Palabra de dios!, te alaba la Merkel.

Y es que, hay que ver lo que vale una frase de este italiano vendido a los tudescos, primero nos dijo que haría lo posible por salvar el euro, y nos llenó de satisfacción, al ver cómo bajaba nuestra prima, la de Zumosol, cincuenta puntos. ¡Qué alivio! pensamos todos los primos, porque si hay algo que últimamente nos hace felices es que a nuestra amada prima le baje la fiebre.

Bueno, pues hoy al revés. Draghi ha manifestado sus dudas, sus matices, sus delirios y todo panza arriba. Nuestra querida prima, la poderosa y asquerosa prima a subir. Y otra vez cerca de 600 puntos. Y a empezar.

No me negarán ustedes el poder de este tipejo, un partidario de la Parrala, que si sí, que si no, y todos bailándole el agua, porque una palabra suya es palabra de dios y cambia el mundo.

mafalda-prima-de-riesgo[1]

Esto es un puro cachondeo. Un vacile total. Nos están tomando el pelo, nos están toreando. Y sin embargo, acabo de ver al ínclito Mariano, como siempre, impertérrito, incambiable, apoyándose en Italia, con Monti al lado, para decir que aquí no pasa nada, que lo de la prima es una cuestión baladí. Que lo importante es defender el euro. Y todo con una cara de felicidad de aquí te espero.

¿Resistirá este tipo el mínimo examen psiquiátrico? ¿Cómo es posible no ver la realidad?, o a lo peor es que la ve y es lo que quiere. Porque resulta que se vuelve a hablar de que la reforma laboral se ha quedado corta (ya saben lo que eso quiere decir), y también de despidos, de bajar pensiones, de acortar prestaciones de desempleo. Y este hombre tan feliz. Al fin y al cabo, él ha conseguido lo que llevaba buscando desde 2004, ganar las elecciones con mayoría absoluta y cambiar nuestra sistema social, aunque para ello nos tenga que vender.

Y es que este Mariano, al obedecer a sus amos, está consiguiendo que España, sea la China de Europa (me refiero a las relaciones laborales, que ya quisiéramos que fuera al crecimiento económico), ahora resulta que los alemanes, los franceses, holandeses y demás gente del norte no tendrán necesidad de irse muy lejos para obtener mano de obra barata. Grecia, Portugal y España estarán dispuestos a hacerles el trabajo sucio con tal de que nos den de comer un poco.

Mientras, Rajoy y los suyos, desde su atalaya, siempre podrán decir aquello que tanto me cabrea: “Es el precio por haber vivido por encima de nuestras posibilidades” (y yo sin enterarme) y se quedarán tan contentos porque ellos serán nuestros alemanes.

Salud y República