14 noviembre 2016

La primera del portavoz del gobierno: Íñigo Méndez de Vigo

Ya ha subido al estrado. Este viernes pasado hizo su primera comparecencia seria (la del viernes anterior fue su presentación). Ahora empiezo a entender por qué el portavoz del gobierno es el ministro de Educación y Cultura. No hay nada más que escucharle.

No tuvo mucha suerte. Él, que salió a lucirse, se encontró con un día aciago. Ni más ni menos que habían muerto tres personajes famosos, a los que debía hacer referencia en la comparecencia semanal. De Paco Nieva, dijo poco (al menos no se equivocó). La cosa se puso bonita cuando anunció que con las canciones de Cohen hemos bailado muchas generaciones. Yo, francamente, que soy un gran seguidor de Cohen, creo que este tío no sabía ni quién era. Escuchando a Cohen puede uno relajarse, reflexionar, pensar, llorar, disfrutar con su música y poesía, pero bailar es harto difícil, salvo que fuera la danza de la muerte.


Pero no terminó ahí la cosa. Cuando quiso referirse a Perico Fernández, también fallecido, le confundió con otro boxeador: Pedro Carrasco (nueve años mayor), y en un alarde cultural único y jactancioso se puso a disertar sobre su vida y sus triunfos. Todo equivocado. Otro error incalificable.

Habría que pensar que el ministro de Cultura en un país debería ser medianamente culto, y éste, a la primera de cambio, ha pegado dos patadas a la enciclopedia de mucho cuidado. Un desastre que no debería haber ocurrido. ¿Es tan difícil prepararse las intervenciones? Porque si esto sucede con algo poco importante, pero fácil de evitar, ¿qué ocurrirá cuando sean noticias transcendentes?

Y es que, francamente, a este gobierno la cultura le importa un pito. Este tipo, nuevo portavoz que debe demostrar un poco de valía en su nuevo cargo, ni tan siquiera ha consultado, para hablar de estos personajes importantes, una enciclopedia, o la misma Wikipedia. En un alarde de yo soy yo, y para qué preparar nada, se ha encontrado con su realidad: la ignorancia.

Ahora, podemos reírnos y dar gracias porque estos errores sean leves y de mínima consecuencia, salvo probar su ignorancia y su incapacidad, pero ya veremos cuando se trate de cuestiones serias.

Por cierto, ¿no es este el ministro de Educación y Cultura? ¡En qué manos hemos caído!

Salud y República

4 comentarios:

Genín dijo...

Supongo que pensarán que no merece la pena esmerarse, les votan igual... :(
Salud

Pilar V dijo...

Es tremendo cómo su soberbia le lleva a renunciar al sencillo trabajo de sus ayudantes, sin duda capaces de prepararle unas líneas de sencillo obituario.
Quizás como dice Genín, no precisan esforzarse, les votan igual

Beatriz Bravo Escudero dijo...

Hola amigo Rafa,

Te leo siempre que puedo. Una pregunta quiero hacerte, si no es mucha molestia: No comprendo esto de las Comunidades Autónomas cuando lo único que han aumentado son las desigualdades entre españoles. Una cosa son las desigualdades que provocan las diferentes capacidades económicas de los territorios y otra distinta las provocadas por decisiones políticas. Y a estas últimas me refiero. Fíjate si ponen montones trabas a expedir unas pastillas si la receta viene de otra comunidad. Por qué las prestaciones sanitarias no son IGUALES en toda España ?

Francia es un país mucho más grande que España, y es absolutamente centralista, no necesita autonomías para dar mayores niveles de bienestar a su gente. En cambio, no entiendo por qué aquí nos colaron esto de las Comunidadaes Autónomas, no lo comprendo.

A ver si tienes un rato y me aclaras algo.

Gracias y un saludo.

Esteban dijo...

¡Por Díos! ¡La que nos espera!
Un abrazo,
Esteban