13 abril 2015

Yo no soy un ser humano normal

Nuestro gran pope, líder indiscutible de las Españas Imperiales, queridísimo y carismático Mariano, ha separado a los españoles en ‘seres humanos normales’ y el resto, al que podríamos nominar como bazofia, gentuza, morralla.

La línea de división es fina, lógica e inteligentísima. Por un lado están los ‘seres humanos normales’: los que votan al PP. Por el otro, estamos el resto, gente rencorosa, desagradecida, extemporánea.

Yo ya tenía dudas de ser un ser humano, con que, además, lo de ser normal, me parece excesivo. Y ¿por qué, se preguntará algún lector, yo no soy un ‘ser humano normal’? La cosa está clara, más clara que el caldo de un asilo, y debo ser un inconsciente puesto que creo que estoy contento con no ser un ‘ser humano normal’.

Se ve que entre ‘los seres humanos normales’ los hay que reciben sobres extras que no tributan a Hacienda, algunos tienen cuentas en Suiza u otros paraísos fiscales. Otros politiquean para obtener su propio beneficio. Unos cuantos montan redes mafiosas de influencias que les vuelven ricos de la noche a la mañana. Unos pocos más, han sabido rodearse de corruptos que les han servido bien. Y todo ello, sin rencor, sin matar una mosca y con la mayor naturalidad del mundo.

Miren ustedes, yo he tenido una educación deficiente, fruto de tiempos nacional-católicos, pero nunca, ni en mi casa ni en la escuela --y mira que me enseñaron cosas raras en la escuela— nadie me enseño a robar, nunca me dijeron que ser patriota era tener millones en Andorra o en las Islas Feroe, nunca me dijeron cómo había que enriquecerse con engaños, favores bien pagados o metiendo la mano en la caja pública, en un pispás.

Votar PP

Así es que me temo que no entro en el grupo de los ‘seres humanos normales’. Me basta, y lo digo sin presumir, con pertenecer a los seres humanos decentes que se ve que no es lo mismo. Los seres humanos decentes no votamos a los que roban, no votamos a los que se cargan la sanidad y la educación pública, a los que han eliminado la poca protección que tenían los dependientes. Ni votamos a los monaguillos de los poderosos (me refiero a los correveidiles de la Merkel y Cía), ni a los que dejan que haya millón y medio de niños que pasan hambre, ni a los que permiten desahucios mientras venden pisos de propiedad pública a fondos buitres. .

Por todo ello, y por mucho más –que no acabaría nunca—, he decidido no estar entre los ‘seres humanos normales’: los que votan al PP. Es más, estoy decidido a hacer todo lo posible y luchar para evitar que los ‘seres humanos normales’ vuelvan a jodernos la vida. Que ya han demostrado su esencia, su normalidad y su humanidad durante los últimos años.

Y no, no me van a convencer. Podré tener dudas en muchas cosas, pero hay algo en lo que tengo absoluta certeza: El PP es un partido que gobierna para los ‘seres humanos normales’, y yo sólo soy decente. Por eso, no les votaré nunca, porque valiéndose de mentiras y habiendo cometido todo tipo de tropelías, en vez de pedir perdón, en vez de dimitir cuando se les ha pillado con el carrito del helado, van y se autodenominan ‘seres humanos normales’.

Pues que lo tengan bien claro, quien vote a esos ‘seres humanos normales’ se está corresponsabilizando con sus métodos, sus decisiones, sus tropelías. Que no vengan con cuentos, que ya los conocemos. Basta ya de ingenuidad, quien vota a un ladrón no tiene ni disculpa ni perdón.

Salud y República

1 comentario:

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Ser decente hoy por hoy es casi una rareza. Te cuento que por aquí, tanto la democracia como la honradez están considerados valores burgueses desgastados que no ameritan tenerse muy en cuenta.
=(

Un abrazo