02 octubre 2013

Fabra, político y ciudadano ejemplar

Habrá quien piense que la tengo tomada con el tal Fabra, porque creo que es el político al que le he dedicado más entradas en este blog. Y siempre por lo mismo. Por corruptelas, utilización personal de la política, formas deleznables, desprecio a los medios y oposición, chulería, despotismo, totalitarismo y caciquismo.

Sería imposible volver a repetir todas las felonías que ha cometido este individuo, durante su reinado en la diputación de Castellón, en esta entrada. Porque han sido muchos y de diverso calado.

Hoy, finalmente se ha sentado en el banquillo, acusado de tráfico de influencia, cohecho y cuatro fraudes fiscales, delitos por los que las acusaciones solicitan 13 años de cárcel. Que se le empiece a juzgar ha costado diez años. Un periodo por el que han pasado la friolera de nueve jueces y cuatro fiscales. Curioso ver cómo los jueces ascendía y eran trasladados o simplemente renunciaban por razones personales. Nueve jueces en diez años, todo un récord. Las malas lenguas dicen que era el propio Fabra quién les movía la silla o les obligaba a ascender para que se fueran.

Fabra_pide_perdon_a_Barcenas

Hoy, ya no le acompaña ningún jerifalte del PP, aunque el otro Fabra, Alberto, le ha deseado mucha suerte. Quedaron atrás los tiempos en los que hasta el gran Mariano, con su ingenio habitual y su gracia característica dijo: Fabra es un ciudadano y político ejemplar. Muy parecido a lo que dijo de Bárcenas, no hace tanto tiempo. Como ven un lince con dudosa catadura moral.

Fabra, para mí, tiene una importancia especial. Ha sido el prototipo de la corrupción pepera en la Comunidad Valenciana. Un tipo que desde la diputación ha comprado voluntades y ha creado una red clientelar pagada con dinero público. Un ejemplo de cacique del siglo XXI. Ha actuado como un mafioso imponiendo su poder y despreciando a sus opositores. Ha hecho y deshecho a su antojo siempre amparado en la mayoría absoluta. Ha llegado a tener diez imputaciones, algunas todavía pendientes de apertura de juicio oral.

La buena noticia es que está siendo juzgado. Sin embargo, hay una mala noticia que esperemos no se refleje en el resultado del juicio. Los tres magistrados que intentaron anular la acusación de cohecho del caso Fabra, son los mismos que, a partir de este miércoles, juzgarán al expresidente de la Diputación de Castellón.

La Comunidad Valenciana ha sido y es el máximo exponente de la corrupción y del derroche económico por parte de los políticos peperos en los últimos diez años. Fabra ha sido el pionero, pero ahí queda mucho más. Por ejemplo nueve diputados peperos imputados en las Cortes Valencianas, el caso Gürtel en esa zona, el caso Brueguel con el excalcalde y la actual alcaldesa de Alicante imputados, además de los desmanes cometidos al construir, con dinero público, edificios e infraestructuras (el aeropuerto de Castellón, la ciudad de las Artes y las Ciencias, el Palau de les Arts, el Edificio Ágora, etc.) inútiles o con defectos.

Esta es la herencia esquilmada, vacía, corrupta y en quiebra que los gobiernos peperos de esta comunidad han regalado a sus ciudadanos. Un verdadero desastre. Esperemos que Fabra y todos los demás paguen y se limpie esta Comunidad que tanta necesidad tiene de dignidad, honestidad y reconocimiento.

Salud y República

3 comentarios:

juan perez garcia dijo...

pues la verdad, viendo los casos de corrupción que hay en los juzgados y la cantidad de condenas en las que acaban esos casos, hay muchas probabilidades de que la cosa no acabe en condena.

Y recordemos que a Fabra le bastan con muy pocas probabilidades para obtener éxito, menos porbabilidades tenia de que le tocase la loteria 4 veces en 5 años y ya ves....
http://humanosono.blogspot.com.es/

Genín dijo...

Cada vez que leo sobre el contubernio de políticos corruptos y de quienes los juzgan, del color que sean, me viene a la mente una sola palabra: MAFIA
Salud

Antonio Rodriguez dijo...

Seguro que le vuelve a tocar la lotería, porque con lo "amiguitos del alma" que le van a juzgar, estamos apañados.
Salud, República y Socialismo