06 mayo 2012

El miedo como vehículo de opresión del Estado

La política del miedo es propia de países con sistemas totalitarios, países donde la represión es la forma de contrarrestar la libertad.

Aquí, en nuestra España del alma, este gobierno pepero está demostrando que quiere infundir miedo en la ciudadanía para controlarla. Los ataques gratuitos que se hacen a derechos fundamentales son una prueba de lo que quieren conseguir.

Por un lado, declaraciones amenazantes --hay que regular la huelga, hay que penalizar las manifestaciones, hay que cerrar las fronteras-- y por otro, actuaciones policiales desmedidas (desde introducir policías entre los manifestantes para propagar violencia y denunciarla como ciudadana, hasta emplear una contundencia que ha matado a un joven en Bilbao y ha sacado un ojo a dos personas en Barcelona, con las pelotas de goma) nos hacen ver que la represión va creciendo.

Están interesados en crear el miedo. Buscan fórmulas para parar las críticas lícitas y pacíficas, y para ellos denigran a los manifestantes. Pretenden que su mayoría absoluta en el Parlamento, les dé derecho de pernada sobre los ciudadanos. Aunque ésta se haya conseguido engañándoles y ocultándo las medidas que se iban a tomar. Contrarias a su programa electoral u omitidas voluntariamente.

El Estado de excepción que ha vivido Barcelona ante una reunión del BCE, con más de 8000 efectivos policiales y desvinculándose del acuerdo Schengen, con un saldo de 20 personas detenidas en la frontera y ninguna en la manifestación, dicen mucho de esta medida preventiva injustificada. La imputación al diferente (emigrante) de los males, privándoles de asistencia sanitaria y amenazándole con la repatriación o las mentiras como las de Espe-rancia, diciendo que los manifestantes son violentos y antisistema, son signos de que están creando una falsa justificación de las medidas represivas que piensan tomar

De ahí que jueguen a meter miedo y poder manejar a su antojo a las masas. Todo responde a un plan preconcebido que provoque:

  • Miedo a quedarse en paro
  • Miedo a no encontrar trabajo
  • Miedo a no poder pagar la hipoteca y le quiten la casa
  • Miedo a protestar o criticar
  • Miedo a perder derechos
  • Miedo a empobrecer cada día
  • Miedo a verse privado de la sanidad gratuita
  • Miedo a manifestarse

En definitiva pretenden que tengamos miedo a la libertad. Esa libertad que tanto nos costó obtener, hoy recortada y mañana en el aire.

Una prueba definitiva es que el Ministro del Interior ha confirmado que está preparando una reforma del Código penal, para que se considere delito de pertenencia a organización criminal la convocatoria a través de cualquier medio de comunicación, incluido Internet, de actos que ‘puedan’ alterar el orden público. La pena mínima será de dos años. O también pretende castigar a sindicatos o partidos si sus afiliados causan desórdenes.

Quieren ampliar la violencia policial a la penal, para meter miedo, para reprimir más, para no tener oposición ni crítica en la calle. Pretenden una sociedad miedosa a golpe de leyes y represión.

El roto  La masa subía

Lo que no quieren saber es que las condiciones y circunstancias sociales y personales pueden activar una bomba de relojería que estalle, a pesar de los pesares, a pesar del miedo, a pesar de las leyes, a pesar de la represión. El camino del miedo puede llevar a la desesperación de la gente y que ésta sea capaz de cualquier acción.

El día 12 y el 15 próximos hay una prueba de fuego. Se está preparando una gran manifestación del movimiento 15-M, ese movimiento que ha sido acusado de violento y tiene un carácter pacífico intrínseco. Y el gobierno ya ha empezado a manifestar que está buscando a los líderes del movimiento para controlarlos. No han entendido nada, no saben o no quieren saber que el 15-M es un movimiento horizontal y como tal carece de cabeza y su fuerza reside en todos y cada uno de sus componentes. Aunque a lo mejor lo que pretenden es cargar contra los cientos de miles de jóvenes que se dicen de este movimiento.

Yo, que por generación puedo pertenecer a los yayoflautas, estaré con el 15-M, estaré con la razón, con los que critiquen este sistema, con los que luchen por sus derechos. De forma pacífica, como ha demostrado este movimiento que el gobierno quiere criminalizar, porque le considera su enemigo.

No han entendido que los componentes del 15M han empezado a perder el miedo y que a más represión más indignación y más solidaridad; y que la política del palo y la zanahoria puede llevar a la rebelión de las masas.

Salud y República

9 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

El miedo que yo tengo es a que nos idioticen.
En algún lugar he leído que no pueden hacer que volvamos atrás, ¡vaya si pueden, si nos quedamos quietos!. Y eso es lo que quieren, incluso declarando delito la resistencia pacífica.

~~Esfera Comunista~~ dijo...

Supongo que el miedo es una de las cosas que más paraliza a la gente a la hora de actuar.
Ponen en acción la máxima de "virgencica que me quede como estoy", el problema está en que si no haces nada, otros sí lo harán.

Dilaida dijo...

¡Miedo! En eso se apoyan para hacer lo que están haciendo. Son muy malos como gobernantes pero están consiguiendo controlarnos através del miedo, ellos y los medios de comunicación que les son afines. Tienen a la mayoría de la población muertita de miedo y cada vez tratan de amedrentar un poquito más. Antes estábamos deseando que llegase el fin de semana y ahora deseamos que no lleguen los viernes de terror.
Bicos

Eastriver dijo...

Rafa, qué casualidad tu entrada, porque te cuento qué me pasó el viernes. Como estamos ya acabando el programa con los de segundo de bachillerato decidí ponerles una película, que obviamente siempre procuro que tenga contenido, o cinematográfico en sí, o social. Esta vez, como estamos con el lenguaje periodístico, les puse una vieja peli que había visto hace mucho tiempo: Bowling for Columbine. Les encantó, está claro, y les hizo pensar esas cosas del imperialismo, la mentira sistemática con la que nos dominan... En fin, creo que es bueno que no solamente les enseñe a distinguir una subordinada adjetiva de una adverbial (en castellano en Catalunya, para que luego digan los mentirosos), sino que también lo es que pueda provocarles una duda o una nueva forma de ver el mundo.

En la segunda parte de la película hay una cosa que no recordaba en absoluto y que me impactó favorablemente: habla del miedo, de qué manera nos dominan con el miedo... Al final se montó un pequeño debate francamente muy interesante que me hizo pensar que si los jóvenes universitarios del mañana son aproximadamente como mis alumnos no vamos mal encaminados...

Y pensé otra cosa: a veces está bien revisitar esas antiguas películaso libros, aunque hoy nos parezcan muy obvios, porque también ellas aunque no lo recordemos nos moldearon tal como somos.

Obviamente, estoy totalmente de acuerdo contigo y con Michael Moore.

Genín dijo...

¡Lo pagarán y muy pronto!
Salud

Gabriel dijo...

Felicidades porque esa es precisamente la jugada que están haciendo desde mucho antes de las elecciones. Y felicidades también porque yo, como tú, coincido en el análisis: se les volverá contra ellos porque no somos estúpidos. Por si quieres pasearte, te dejo una dirección de un blog:
http://elasombradomiron.blogspot.com. Volveré a refrescarme por aquí.

Antonio dijo...

Amigo Rafa, estamos ante un caso de terrorismo económico, lo que permite tomar medidas drásticas en beneficio de quien lo provoca y sustenta, que es el que tiene el poder de revertir la situación tal como lo están vendiendo.
Un saludo

Guanarteme dijo...

Lastimosamente y, aunque nos pese, el movimiento 15 M tiene menos apoyo social que el Atlético de Madrid o, ya no digamos, el movimiento antiabortista de este país.

El problema es que lo que tu has dicho, es decir el miedo, es nuestro no de ellos. Cuando ellos tuvieron miedo, el estado de bienestar fue posible. Ahora el miedo es sólo nuestro porque somos unos cobardes, y entonces lo hemos empezado a perder todo.

Fíjate que hasta en Grecia, con lo mal que están y el palo que le dan cada día a los ciudadanos, el descontento de Izquierda no ha pasado del 25% (15 de Syriza más 8 del Partido Comunista).

Seguimos con nuestro consumismo y nuestros hábitos habituales. Si sólo consumieramos lo justo en el super del barrio, no visitáramos las grandes superficies, si compráramos la ropa justa cuando cobramos la extra, si no pidiéramos nada a los bancos comprando a la antigua (ahorrando cada mes o con la financiación del comercio sin intermediarios, olvidando las tarjetas de crédito), si buscáramos unas vacaciones distintas sin casi gasto y mucho descanso y vida sana..... EL MIEDO LO TENDRÍAN ELLOS.

Hay que darles donde les duela, para eso merece más la pena organizarse que para una manifa sin más. Eso está demostrado que no sirve para nada.

Acordarse que el cooperativismo funciona, que con tanto parado el campo para ello está abierto, y que a estos liberales no hay nada que les fastidie más que lo que funciona de los demás. A parte que es necesario ganarse a los parados, cosa que no hemos hecho.

Meterles miedo con el rechazo y enseñando alternativas.

Es mi opinión. Saludos.

Carlos Galeon dijo...

Cuando un gobierno usa todo el aparato del estado a favor de su partido, tal y como está haciendo el Partido Popular, que se ha quedado con la televisión pública, domina el poder judicial, desprecia al poder legislativo(está gobernando por decretos-ley), en el que además tiene mayoría absoluta, y elimina los derechos de los ciudadanos onservados como Derechos Himanos (el derechos de Manifestación y próximamente el derecho de Huelga), estamos ante un gobierno totalitario, y en este caso, tratándose de los herederos del franquismo, un gobierno fascista.
Lo malo es , que hay tanto motivos por los que quejarse, ante la pésima forma de llevar la crisis, que no van a poder, a base de prohibiciones y amenazas, avitar que salgamos a la calle, porque no nos queda más remedio, y porque es nuestra única arma de lucha: la manifestación de nuestro desacuerdo, la desobediencia civil pacífica, y la insumisión fiscal y legal. Que yo sepa, el vandalismo, la brutalidad, y el incivismo acostumbran a ponerlo las llamadas fuerzas del orden, unos auténticos delincuentes uniformados, en muchos casos. En algún otro caso, ¡y qué casualidad!, siempre en Barcelona, donde se ha sorprendido en varias ocasiones a mossos d'esquadra infiltrados en las manifestaciones, ha habido violencia por parte de "algunos grupos minoritarios violentos" ¿? Y pomgo los interrrogantes, porque no está del todo claro, si no fueron provocados por los "infiltrados" del señor Puig. Fuere como fuere, estos grupo minoritarios, no pueden ser justificación para amedrentar al Pueblo a salir a la calle, porque, entre otras cosas, puede, sonseguir el efecto contrario al perseguido. Los españoles somos muy nuestros para estas cosas. El 12-M lo veremos.
Salud, y República.