31 mayo 2012

Dívar, un modelo a seguir. Nosotros, irresponsables

Hoy he presenciado la rueda de prensa del Presidente del Poder Judicial. Y estoy todavía reponiéndome. ¡Hasta dónde llegará esta gente que manda en nuestra instituciones!

Pues sí señor. Como tiene que ser. Hay que defender la inocencia propia hasta el final. Que te pillan con el cuchillo cuando estás apuñalando, tranquilo, es que lo llevabas en la mano por casualidad y hacías ejercicios de pilates. Que te cogen disparando, no hay problema, pensabas que era una pistola de juguete de tu hijo. Siempre tienen salidas, como debe ser. Sobre todo cuando se tiene al fiscal general y al ministro de Justicia a su lado, babeando y defendiendo lo indefendible.

A estas alturas todavía no sabemos quién era la persona --que él insiste que es pública-- con la que compartió mesa, mantel y quién sabe que más, en Marbella, durante veinte fines de semana. Tampoco sabemos cuál era el motivo ‘oficial’ para esas reuniones tan asiduas en Puerto Banús.

Porque los viajecitos, a pesar de que hay jueces por todo España, no los ha hecho ni a Albacete, ni a Ávila, ni a León. El señorito, ¡oh casualidad! mantenía esas cenas ‘oficiales’, a cargo de los contribuyentes, en la zona noble de su tierra, su Málaga querida. Pero les ruego que no piensen mal –que ya sé que aquí entra mucho mal pensado—, se trata, simple y llanamente de una casualidad, una pura casualidad. Y que el o la acompañante sea la misma persona siempre, otra. El mundo está lleno de casualidades, mientras que casi nunca se encuentran las causalidades.

Carlos_Divar_-_La_justicia_veranea_en_Marbella

Además, nos ha hecho un favor. Ya sé que muchos de ustedes, no lo entenderán. Si se reunía en Marbella, era para conciliar su trabajo con su presencia en Málaga. Porque él, es presidente del CGPJ, durante veinticuatro horas al día, aunque digan que trabaja semanas caribeñas –de martes a jueves—, cuando el ‘pobre hombre’ trabaja hasta cuando duerme. ¡Qué dura es la vida del Sr. Dívar!

Asevera también que "siempre" ha disociado su actividad pública de la particular. Sr. Divar no nos tome por estúpidos. Primero, trabajando, como usted dice, veinticuatro horas al día, eso es imposible, y además si usted hubiera disociado su actividad pública de la privada y hubiera imputado al presupuesto del CGPJ sólo la parte que correspondía con los motivos pertinentes, no habría caso. No le habrían denunciado.

Insiste el ilustre juez que, al igual que los otros jefes de los otros dos poderes del Estado, debe realizar algunos gastos protocolarios que son reservados y a los que no se les puede dar publicidad, por razones de Estado. ¡Cómo me suena esto!

Dice, que después de lo ocurrido, a partir del mes que viene, se van a aprobar unas normas más estrictas para que haya más transparencia en la gestión y los gastos del CGPJ. Lo que quiere decir que las normas de hoy permiten dislates como los cometidos por el Sr. Dívar. Se trata, ha dicho, de un plan de austeridad y transparencia. Pero, de lo que ha pasado, ni flores. Todo en regla, y es que hay muy mala fe y la gente piensa mal.

También ha comentado que de dimitir, ni hablar del peluquín. Que eso es una irresponsabilidad y sería reconocer que tiene culpa. Que a él le apoya la mayoría del Consejo. Naturalmente lo que no ha dicho es que en el CGPJ, todos deben hacer la famosa semana caribeña. O sea que a los profesores y a los profesionales de la salud se les está alargando la jornada laboral, y resulta que una pandilla de jueces, que representa el tercer poder del Estado, trabaja tres días a la semana. ¡Bravo!

Y para terminar, decir que el gobierno ve en sus declaraciones un ejercicio de responsabilidad. Este gobierno tiene la virtud de ver lo contrario de lo que es. La prima de riesgo es por la pitada o quizá por Grecia o por Zapatero. La responsabilidad es de todos, menos de ellos que están arreglando el país. Y ahora, cuando está cantado que este individuo ha cometido, como mínimo una falta, si no es un delito, resulta que es muy responsable. ¡Maravilloso! Es lo que tiene ser amigo del fiscal general y del ministro de Justicia, además de demostrar un comportamiento corporativista que chirría.

La cosa queda clara, Dívar es un modelo a seguir, los que pedimos la dimisión unos irresponsables. ¡Qué le vamos a hacer!, cargaremos con nuestra culpa.

Salud y República

7 comentarios:

Genín dijo...

A lo mejor hizo una apuesta a que epataba a los de su pueblo y minimizaba los excesos de Gil...
Al escucharlo en el telediario me dieron ganas de vomitar.
Esta claro que toda esta peña cree que somos idiotas, aunque ahora que lo pienso, si consentimos todo lo que está cayendo, es que lo somos con creces!
Salud

mariajesusparadela dijo...

Un modelo como el de los trajes y compañía. Un modelo como el de Mallorca. Un modelo como el del aeropuerto...
Modelo pepero de última generación: la desvergüenza la traen "de serie".

Antonio Rodriguez dijo...

Se justifica este personaje diciendo que no ha cometido irregularidades.
Y lleva razón porque son ellos mismos los que han dictado las normas de justificación de gastos, en las que se determina que no tienen que justificar nada.
Asi que Divar no ha cometido una irregularidad pero eso no quiere decir que su actuación no sea eticamente rechazable, indecente y contraria a cualquier principio ético.
Y precisamente por el cargo que ocupa su actuación debería ser ejemplar y como no lo es, esta mecere la censura y solo tiene un remedio, su dimisión.
Salud, República y Socialismo

Dilaida dijo...

Cuando lo escuché esta mañana me puse muy cabreada. Este se cree que somos estupidos, ¿de qué va?.
No soporto a estos listillos que se creen que porque están en la cúpula, nos pueden hacer comulgar con ruedas de molino a los que estamos por debajo.
Bicos

Ciberculturalia dijo...

Penoso y patético... Pero allí sigue
Besos

Nieves LM dijo...

Estamos rodeados, chorizos, corruptos, irresponsables.. esto es un no parar, pero eso sí, aquí no dimite ni dios.

Besos.

Dean dijo...

Al parecer solo somos cuatro pelagatos los que nos preocupamos de estas cosas, mientras que a la mayoría le da igual. Estos son dignos representantes de quienes nada quieren saber de corrupción, de política, de protestas o cosas por el estilo. Muy pronto las cosas volverán a su cauce y ellos serán los listos mientras que nosotros sólo habremos hecho el tonto.
Un saludo.