14 diciembre 2016
Otro saqueo descarado y planificado: Repago de las autopistas radiales
21 septiembre 2014
Primero bancos, ahora autopistas
Y es que les encanta rescatar. Naturalmente cuando los beneficiados son sus amigos. Y a sabiendas de que es dinero público y que los primos somos todos los ciudadanos. Eso es lo que hacen, negocios para sus amiguetes a costa de todos nosotros.
Así cualquiera es empresario. Cuando hay beneficios las empresas se forran, en caso de que la cosa vaya mal, les rescatamos para que las pobres no pierdan sus dineros. ¡Qué maravilla!
Primero fueron los bancos. Que tenían problemas: a rescatarlos. Aunque la broma vaya ya por más de 100.000 millones de euros. Eso qué más da, lo importante es sanear a estos empresarios de pega, de chicha y nabo. Pero claro la excusa era que si quebraban los bancos, los depósitos de los ciudadanos se perderían. Sin embargo, haber cubierto los depósitos parece que no hubiera costado al Estado más de 20.000 millones. Entonces, ¿por qué darles cinco veces más?
Ahora son las autopistas. Autopistas privadas de pago que nos van a costas, entre picos, palas y azadones: cerca de 3000 millones. Y, ¿alguien me quiere decir quién pierde si las empresas concesionarias quiebran y no pueden seguir con el negocio? Aquí no hay depositantes, aquí hay empresarios y accionistas. En primer lugar, es un negocio que ha sido un fracaso como servicio a la ciudadanía, apenas tienen tráfico, de hecho no llega al 20% de lo que se había previsto. Y además es un negocio privado que está en la ruina económica. Pues que quiebre.
Pero claro, ¿cómo va a dejar este gobierno que las empresas que están detrás, como es el caso de Acciona, ACS, Abertis, Sacyr, Ferrovial u OHL pierdan dinero? Estas pobres empresas del Ibex-35, que entre todas tienen un capital accionarial muy superior al PIB español, no pueden perder dinero, para eso estamos todos, para eso somos solidarios. ¡Y un cuerno! Lo que somos es primos, auténticos primos engañados constantemente por un gobierno pepero que defiende sólo a los suyos.
Y es que la cosa trae cola. No sólo tendremos que pagar el rescate de 2300 millones de euros, además ya se están anticipando 531 millones de euros para pagar deudas pendientes de estos empresarios modelos. Unos empresarios que están obteniendo más beneficios, gracias a la crisis, mientras los ciudadanos y las pequeñas empresas las están pasando canutas.
¿Por qué no nacionalizan la AP-7 u otras autopistas privadas importantes que tienen tráfico y suben los precios cada dos por tres para forrarse? Estas no, estas son privadas y las empresas tienen derecho a sus beneficios. Sin embargo las nueve que van a nacionalizar para seguir perdiendo dinero y morirse de asco, esas sí, esas hay que rescatarlas y soltar la pasta. Y luego seguir soportando pérdidas como empresa pública, ¿hay quién lo entienda? Sí: claros intereses partidistas.
Salud y República
26 marzo 2014
¡A rescatar! Ahora la autopistas
Somos los mejores. Somos los rescatadores. Usted no se preocupe, en el caso de que tenga un banco, un hospital o una constructora, y le vaya mal, no se preocupe, usted liberal acérrimo siempre encontrará quien le saque las castañas del fuego: El Estado, o sea los ciudadanos.
Recordemos el hospital de Alzira. Una de las primeras privatizaciones de la Sanidad Pública. Se decidió privatizarlo para que costara menos. Total, quiebra al poco tiempo y entonces se nacionaliza, se pagan pérdidas y se le vuelve a dar a quienes lo quebraron. No me dirán ustedes que no es una maravilla de gestión pública. Eso sí, a favor de empresas privadas.
Después vinieron las Cajas de Ahorro. Esos bancos que pasaron de ser un modelo a ser un desparrame de dinero público. Total que para que no quebraran, tuvimos que poner la minúscula cifra de 41.000 millones de euros. Y eso que nos prometieron que no habría rescate bancario y cuando lo hicieron, dijeron que era un préstamo. Un crédito que no han devuelto ni devolverán, salvo algo de calderilla.
Y ahora vienen las autopistas. Y es que esto es un vicio. Estamos convirtiéndonos en unos rescatadores profesionales. Estos maravillosos empresarios que tenemos, todos ellos tan liberales para poner precios prohibitivos de telefonía móvil –somos los segundos más caros en Europa después de Chipre—, o de la electricidad –somos los terceros más caros en Europa— o de la gasolina –tenemos los márgenes empresariales más altos de Europa-- y resulta que en cuanto la cosa no les funciona a pedir dinerito a papá Estado.
Bueno, pues la cosa no queda aquí. Ahora resulta que siendo ministro de Fomento Álvarez Cascos y presidente Aznar, se decidieron hacer una autopistas de peaje de salida de Madrid, las llamadas radiales. Seis autopistas innecesarias, que pretendían solucionar algo que no existía. Total que la gente como es así, roñosa y avariciosa prefiere no pagar y no utilizarlas con lo que están más solas que la una y prácticamente en quiebra.
Y claro, que es lo que hay que hacer. Si esta gentuza –me refiero al gobierno y a las empresas— fueran liberales de verdad, dejarían que quebraran y santas pascuas. Pero no, eso no puede ser hay que ayudarles. Y como hay que ayudarles hemos de saber a quien ayudamos: los accionistas de estas autopistas radiales son Sacyr, ACS, Abertis, Acciona, Ferrovial, OHL y Bankia. O sea unos pobrecitos desgraciados que a penas tienen miles de millones de beneficios al año. No es cuestión de dejarles que quiebren sus negocios.
La reacción inmediata ha sido una subida importante en la Bolsa de estas empresas. La cosa queda meridianamente clara, ya sabemos quién gana, y por desgracia también quién pierde.
Total a rescatar. O sea pagaremos el rescate y las deudas, total 4000 millones de euros más, tampoco es tanto. Al fin y al cabo, salvamos a unos pobres. Por cierto, eso de privatizar lo que da beneficios y nacionalizar las empresas en quiebra es propio como vemos de un neoliberalismo cuyo dios es el Mercado.
Por cierto, que se nacionalizan las autopistas y como no funcionan ni parece que funcionaran en el corto y medio plazo, no sólo pagaremos esos 4000 millones, sino que tendremos que pagar el mantenimiento de las mismas y además quien las utilice pagará también el peaje.
Mientras tanto las empresas accionistas encantadas, el gobierno pasaba por allí, y los ciudadanos a pagar.
¡No me dirán que no es un negocio redondo! Otro más. Y es que no paramos.
Salud y República
30 mayo 2013
Nacionalizan autopistas, ¡Qué ilusión!
Y nos quejábamos. Todo se privatiza decíamos. Toda empresa pública que se movía y daba dinero, privatizada. Año tras años, se privatizaron las compañías de energía, las de telecomunicaciones, las de transporte, etc. Todas las joyas del Estado pasaron a manos de empresas amigas de los gobiernos respectivos. Pues para que vean, el Partido Popular nos quiere regalar unas autopistas magníficas, como nuevas, y en tiempos de crisis.
Lástima que la cosa tenga truco. Y el truco se llama 3.500 millones de euros. Una deuda que tienen las empresas responsables de las famosas radiales de Madrid, porque, como era de esperar, no circula prácticamente nadie por ellas. Cosa que parece razonable cuando estas autopistas radiales no aportan nada nuevo, sino que duplican el recorrido de unas autovías gratuitas ya existentes.
Unas radiales que se hicieron, cuando era fácil suponer que era imposible amortizar unas obras de ese tamaño, sin tener apenas tráfico, con el precio del peaje.
Porque la historia es la que es. El Srto. Aznar y su lugarteniente –otro megalómano--, hoy enemigo, Álvarez Cascos querían privatizar las autopistas existentes. Sin embargo, no pudieron porque era requisito indispensable que existiera una carretera pública que hiciera el mismo recorrido, cosa que ninguna de las importantes autovías tenía, puesto que las carreteras antiguas se aprovecharon para construirlas. Como no pudieron hacerlo, autorizaron a duplicar autopistas de pago en las salidas de Madrid, las famosas radiales.
Y todo ello con contratos leoninos que garantizaban a sus empresas amigas unas cantidades desorbitadas de euros, si no se llegaba al número de usuarios que deberían pasar y pagar el peaje. Como resulta que después de varios años, estas autopistas no son rentables, las empresas tienen unas deudas de 3500 millones de euros a las que no pueden hacer frente. Solución: Al igual que en los bancos, nacionalización y que paguen los españolitos esas deudas.
La megalomanía existente en los gobiernos anteriores, ellos y no nosotros sí que vivieron y siguen viviendo por encima de nuestras posibilidades, hace que hoy nos toque pagar recortes por todos esos excesos cometidos de forma desvergonzada. O sea poseer estas autopistas radiales nos costará nuevas medidas de recortes.
Y esto, en Román Paladino funciona así: Se nacionaliza lo que está muerto para resucitarlos, ya ha ocurrido con los bancos, y ahora con las autopistas, les pagamos las deudas que han contraído las empresas privadas y luego, una vez saneadas, si la cosa funciona se privatiza por poco a algún amiguete para que gane dinero hasta hartarse. Ya ha ocurrido y verán como ocurrirá con las autopistas.
Así es que ya lo saben, estamos contrayendo una deuda nueva de 3500 millones de euros, un regalito de las grandes constructoras y sus autopistas, con la anuencia del gobierno. Por cierto, las expropiaciones forzosas que se produjeron a los dueños de los terrenos de esas autovías todavía están sin pagar. Y no olvidemos que quien quiera viajar por ellas, a pesar de haberse nacionalizada, seguirá pagando el peaje ¡Una maravilla!.
Y aquí estamos los sacrificados, los héroes, los pringos, los paganini, los primos, los que lo pagamos todo, en contra de nuestra voluntad. Aquí estamos para solucionar la crisis, como comprenderán no lo van a pagar los pobres banqueros y las pobres constructoras. ¡Esto es España!
Salud y República
