11 diciembre 2017

El papel de ‘Catalunya en Comú – Podem', en las elecciones

Es pronto para sacar conclusiones cerradas, las encuestas no dejan de ser intenciones en un momento determinado, que además pueden esconder votos ocultos.

De cualquier forma, hay cuestiones meridianamente claras. Basta sacar promedios y ver las tendencias que se están produciendo.

No entiendo muy bien cuando se trata de hablar de dos bloques y a uno se le denomina independentista, mientras que al otro se le conoce como constitucionalistas. En el primero se incluyen Junts per Catalunya (JxC: Puigdemont), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC: Oriol) y la Candidatura d’Unitat Popular (C.U.P.) y en el segundo Ciutadans, PSC y PP. Lo que suele dejar a Catalunya en Comú (CeC), la marca podemita, fuera de los dos bloques, como si estuviera en el limbo.

Para empezar es absolutamente interesado que CeC quede fuera del bloque Constitucionalista, puesto que respeta la actual Constitución y la cumple, aunque su propósito sea cambiarla para actualizarla, después de haber constatado que tras casi 40 años ha quedado obsoleta en partes fundamentales y que sólo el 20% de la población actual la votó, en su momento.

Así es que, yo llamaría a los dos bloques formados, para que no haya dudas, el bloque independentista y el bloque del 155. De esta forma queda claro que CeC no está en ninguno de los dos.

Hay algo que se repite en las distintas encuestas. Y, es que, aunque haya variaciones importantes en los distintos partidos, el resultado de los dos bloques parece que será muy parecido a los de las últimas elecciones. Los independentistas sumados, obtendrán entre 65 y 70 diputados, mientras que el bloque del 155 conseguirá entre 55 y 59, quedando CeC entre 8 y 12.


De ser así, como anuncian todas las encuestas la constitución de un nuevo gobierno sólo será clara y fácil si el grupo Independentista llega a los 68 escaños, algo probable. Lo que parece imposible es que, por ejemplo, Inés Arrimada, candidata de C’s pueda ser investida, porque para ello debería contar con los votos de CeC, algo imposible, porque aunque obtuviera los del PSC y del PP no llegaría nunca a los números del otro bloque. Por tanto, C’s parece que podría quedar entre los tres primeros partidos, incluso el primero, pero sin posibilidades de gobernar. CeC nunca puede pactar, ni votar en blanco para hacer president de la Generalitat a nadie del PP ni de C’s. Es el fruto de su política de extrema derecha que está llevando a cabo en Cataluña.

Así es que, de no conseguir los independentistas una mayoría absoluta de escaños –parece que es casi imposible, una mayoría absoluta de votos— sólo podrían gobernar en minoría si el CeC decidiera abstenerse. Algo muy difícil. Hay que recordar que los idearios y la gestión corrupta del partido de Puigdemont es incompatible con CeC, que sería quien podría darles la mayoría absoluta.

Por tanto, sólo quedarían dos posibilidades. Una, la convocatoria de nuevas elecciones –quizá la más probable--, y otra, una vez que ERC haya claramente renunciado a la vía unilateral de Independencia, si los números lo consienten, un tripartito entre ERC, PSC y CeC, cuyo líder se debería acordar.

Queda por tanto, demostrado que la importancia de CeC, más que por su número de diputados, será por su posición centrada entre los dos bloques, lo que puede hacerle jugar de comodín de los acuerdos de investidura y de gobierno.

Nada va a ser fácil el 22 de diciembre si se cumplen los pronósticos. El nuevo o la nueva president, así como la formación del futuro govern es muy complicado. Si alguien pensaba que con unas nuevas elecciones se resolvía el problema, podrá darse cuenta de su error en unos días.

Salga lo que salga, lo más importante es que empiecen a dialogar todos los actores. Es la única forma. Por un lado deberán renunciar a declarar la independencia unilateralmente, y por otro, deberán sentarse de una vez y reconocer que hay una realidad con la que hay que convivir y que no es posible que se soluciones con medidas represoras o haciendo como que los independentistas se van a disolver en un vaso de agua.

Malos tiempos para los partidos intransigentes. Si el PP y C’s no son capaces de abrir una vía de diálogo con los independentistas (supongo que PSC y CeC lo harán sin problemas) y si los Independentistas siguieran con su intento de independizarse de forma unilateral, se volverían a reproducir los mismos hechos. Y, sinceramente, ya estamos hartos, y los experimentos con gaseosa, por favor.

Salud y República


P.D. Por cierto, no sé qué hacen Junqueras, Forn y los Jordis en prisión preventiva, todavía. Llibertat!!

2 comentarios:

Genín dijo...

Si, esto puede ser la pescadilla que se muerde la cola, veremos...
Salud

Toni Almagro dijo...

Hola, he leído atentamente tu artículo y estoy muy de acuerdo con tus predicciones, parece como si vivieras en Catalunya!. Pues sí, yo soy un votante de Podemos, pero a nivel catalán a estas alturas y faltando pocos días, no lo tengo claro a quien votaré, y tienes razón de que la posición de Podemos entre los dos bloques puede dar mucho de si.
salud compañero